Cuántos insultos recibió el presidente Petro, incluso el candidato Iván Cepeda, por proponer lo mismo que propone hoy el señor De La Espriella. Medios masivos de comunicación privados y la ultraderecha demonizaron la palabra Constituyente, construyeron un relato terrorífico sobre este mecanismo legítimo de participación ciudadana y lograron que la gente le tema a tal punto que la rechachen de plano sin saber siquiera en qué consiste. Hoy el presidente electo habla de Constituyente y nadie de esos sectores dice algo en su contra, ni una crítica; esa es la hipocresía eterna de la derecha.
Natalia Rojas Fuentes es cuota política para @FicoGutierrez en el gabinete de la ultraderecha, una excandidata al Congreso quemada por Creemos.
Al igual que la hermana del alcalde de Medellín, sin un mérito claro para asumir en @MintrabajoCol.
Veremos si logra resistir la tentación de la “flexibilización laboral” que ya intentaron en el empalme los libertarios de la derecha radical.
Las recientes denuncias sobre corrupción que rodean al presidente @petrogustavo son asqueantes, decepcionantes y preocupantes.
Los casos de Juliana Guerrero, Angie Rodríguez y Gabriela Muñoz son el resultado de un presidente díscolo y despreocupado que confía demasiado en su propia inteligencia, aunque también es cierto que aparentemente en las denuncias hay mucho de puesta en escena, exageración mediática y oportunismo político.
Así que la Fiscalía actual, que ha demostrado ser independiente, deberá ser la que contraste la cascada de información que, de momento, tiene el objetivo de que inicie debilitada la oposición de izquierda a De la Espriella.
Y será decisión del @PactoCol definir si concentrará el ejercicio de oposición en Petro, con sus virtudes, defectos y su contaminación, o se sacude para que otros liderazgos la ejerzan.
Económicamente, voy a ganar.
En cuanto mi salud, voy a ganar.
Emocionalmente, voy a ganar.
Mentalmente, voy a ganar.
En lo familiar, voy a ganar.
Físicamente, voy a ganar.
Con amor, voy a ganar.
En mi vida, voy a ganar.
Con Dios Padre y el Espíritu Santo soy un ganador. Aquí enseño 3 principios básicos: https://t.co/j6aqsSSam1
🍀 Decreto de hoy:
“Hoy abro las puertas de la abundancia, la salud, el amor y la prosperidad. Todo lo bueno llega a mí en el momento perfecto. Estoy protegido, bendecido y guiado por la luz divina. Amén. 🧿🙏🏻✨”
Cristo, tú sabes lo que significa ser traicionado por alguien cercano.
Por eso hoy pongo delante de ti esta herida. No quiero fingir que no me dolió. Me dolió porque confié. Me dolió porque amé. Me dolió porque jamás pensé que esa persona utilizaría mi vulnerabilidad contra mí. Sana mi corazón, pero no borres la lección.
Ayúdame a perdonar sin regresar a lugares donde mi alma fue destruida. Enséñame que el perdón libera mi corazón, pero no siempre reconstruye el acceso. Líbrame de la amargura, de la obsesión por vengarme y del deseo de ver caer a quien me lastimó. Yo no quiero convertirme en aquello que me hirió.
Devuélveme la capacidad de confiar, pero acompáñala de discernimiento. Que esta traición no me vuelva frío, cruel o incapaz de amar. Haz justicia como solamente tú sabes hacerla. Y mientras tú te ocupas de lo que no puedo controlar, ayúdame a reconstruir lo que sí está en mis manos.
Amén.
#danielhabif
Es difícil escoger qué es más grave y vergonzoso en este mensaje:
1. Exhibir información médica de una persona.
2. Estigmatizar a quienes tienen padecimientos mentales.
3. La descalificación sexista con lo de los “coqueteos”.
Cuánta gente aliviada, con razón, de que por fin termine esta indignidad presidencial.
La llegada de lo que se viene se debe especialmente a esto.
El lugar común, tantas veces impreciso, será irrebatible: culpa de Petro.
Esto es inaceptable, eso que acaba de hacer el presidente electo es el primer paso para meterse en la autonomía territorial de Bogotá, y el alcalde lo aplaude como si nada. Bogotá no tiene por qué celebrar que le impongan a alguien que va a creerse más que su propio alcalde, y menos que el alcalde le siga el juego. La Constitución no deja margen: el artículo 287 garantiza a las entidades territoriales autonomía para gobernarse por autoridades propias, y el 322 define a Bogotá como Distrito Capital con régimen propio. Un gerente nombrado desde el Gobierno Nacional electo para “trabajar en llave” con la ciudad, ¿qué sigue?
Es más, cuántas veces le exigió Carlos Fernando Galán a Gustavo Petro que respetara la autonomía de Bogotá, por el metro, por la Avenida Boyacá, por la intervención a la salud, y ahora sale con esto, pura carreta, nada raro. Que siga entonces de adulador mientras la ciudad se cae a pedazos, la seguridad, las basuras y ahora el irrespeto total de carros y motos sobre los andenes, que era lo único que venía mejorando un poco.