Apréndanse su cara y fenotipo.
Este mugroso es Roberto Ramos Alor (@RamosAlorR); alguna vez se graduó como médico y no solo no representa a los colegas, sino que refleja hasta donde se puede pudrir un ser humano para servir a un sistema y a un "movimiento".
Es, basura humana.
Marx Arriaga es la muestra andante de por qué sí faltan habilidades y conocimientos para la vida en los planes escolares. Imagina ganar lo que ganaba él y no tener ni un triste fondo de emergencias para sobrevivir unos meses. Aunque bueno, usualmente la gente cuando se queda sin empleo busca otro, no se la pasa limosneando a "maestros insurgentes" mientras anda de ocioso.
@luis_gj Totalmente de acuerdo. La gente más ignorante es la que se atreve hablar y a dar una opinión por demás absurda. Llenamos de gente con libertad de expresión pero con un cerebro vacío.
UNA BURLA PARA SUS VÍCTIMAS
Música de banda, miles de flores, arreglos cargados por grúas, ataúd dorado…
Así despidieron al Mencho, al tipo responsable de desapariciones, asesinatos, torturas… de tanto dolor.
@FGRMexico entregó su cadáver.
Hoy lo sepultaron en @GobiernoJalisco
México, país donde a uno de los más grandes narcotraficantes lo sepultan en un ataúd de oro mientras madres buscadoras tienen que conformarse (con suerte) con los restos de sus hijos en fosas clandestinas
Una semana tuvieron que esperar los familiares de El Mencho para recuperar su cadáver, cuando él tiene a miles de familiares buscando por años a quienes mandó reclutar y desaparecer.
Ni perdón, ni olvido.
Matan a un criminal y arde el país.
Matan a 10 mineros, 20 activistas, 30 periodistas, 40 estudiantes, 15 restauranteros, 120 candidatos, 7 niñas, etc. y la vida sigue como si nada.
Según la narrativa de cierta izquierda, un gobernante puede perpetuarse en el poder, torturar, asesinar, destruir la economía de su país, enriquecerse, destruir familias, arrestar y desaparecer a sus ciudadanos bajo total impunidad, ignorando el derecho internacional. Sin embargo, si un actor externo intenta rescatar al pueblo de su verdugo, se le invoca ese mismo derecho para impedirlo bajo el argumento de la soberanía.
Como exjueza, comprendo el valor de las leyes nacionales e internacionales; pero en un Estado fallido, la ley no existe. Solo prevalece la voluntad de un tirano que somete a su pueblo como si fuera su dueño.