Qué año tan difícil como para salir de él sin aprender a valorar la lealtad de un amigo, el privilegio de tener la familia sana y completa, la fortaleza de un verdadero amor, y la importancia de abrazar todos los dias como si fuera la última vez.
No me cansaré de decirlo. Evita hablar de tu relación, de tu trabajo, de tus proyectos, de tus finanzas. Si todo va bien, solo agradece a Dios. No des pistas a tus enemigos. No todo el que te escucha le importas, solo está recogiendo información. Cuídate de la envidia.