Hacer sentir a alguien culpable también puede ser un arma de manipulación. Porque quien se siente culpable se siente en deuda contigo, siente que tiene que reparar el daño que te está causando. Y eso le puede llevar a someterse y aguantar en un lugar donde no quiere estar.
El enfado al final se diluye, dura un tiempo, pero lo que sí permanece es la decepción. Es esperable que una persona algún día deje de despertarte ira pero, a su vez, darte cuenta que no puedes verle con los mismos ojos. Este es el paso previo a la indiferencia
Chavalote @sanchezcastejon,
A ver si me he enterado bien...
Si yo entro a Mercadona y robo, y me lo quedo pa mí soy un ladrón, pero si entro, robo y se lo doy a tu partido el PSOE, soy mucho menos ladrón e incluso soy hasta bueno...
Es eso lo que vas a aprobar ahora no?
(Alucinando con que exista este lienzo y esta imagen repetida en el tiempo)
Alfred Egerton Cooper,
Lying-in-State of Winston Churchill in Westminster Hall (1965)