Sus orbes se fijaron en el mismo suelo mientras escuchaba nuevamente, tratando de concentrarse en el sonido de su voz y no en las que tenía rondando por su mente.
El reguero de piedras preciosas alcanzó a la albina, y no tardó en alzar ligeramente la testa, buscando aquello »
Su caminar cesó ante la advertencia, no por miedo a qué pudiera hacerle, por respeto a su propia decisión. Ambas manos mostró, tensando entre sus dígito la cuerda roja.
——Si nos dejásemos llevar por todo aquello que los Adeptus pensaban de nosotros, nunca habríamos crecidos, >
—Espera. —Murmuró, con la cuerda roja entre sus manos. Las elevó un poco, ofreciéndoselas de vuelta con un único motivo. —¿Tú... puedes ayudarme?
A atarla a su cuerpo y ropajes, volviendo a sellar todo lo que parecía enfrentarla consigo misma, y a ratos, con los demás.
»
de su hogar, pero encuentra cierta satisfacción en las palabras de halago de la Preservadora cuando se trata de su supuesto progreso entre la sociedad. —¿Necesitas ayuda con alguno de tus inventos?
La pálida y fría tez de la discípula recibió de buen grado el toque de su maestra, cerrando los ojos al contacto.
—Pero si lo hago, si vuelvo, no parecerías tan orgullosa cada vez que hago algo un poco fuera de lo normal. —Responde, con tono relajado. No se ha sentido exiliada »
No esperó aquella respuesta, pues viéndola en su trabajo y cómo se relacionaba con la gente, incluso la ayuda que había tenido de Ganyu, pensó que poco a poco estaba encontrando su lugar entre los suyos.
Aquella respuesta lo desmontaba todo... ¿Había forzado a la menor en +
destino de la lancera cuando fue adoptada por primera vez. Una carta astral como la suya no había sido vista en milenios. Y no pregonaba nada bueno para la joven.
Se abrazó a sus propias piernas y rodillas, procurando mantenerse inmóvil.
Shenhe, con la espalda apoyada en una de las rocosas esquinas de aquella cueva donde todo permanecía patas arriba, alzó lentamente el rostro para toparse con el de la señorita.
Algo dentro de ella sintió ligera calma, aunque no supiera identificarla. Su lanza estaba en el »
Si algo era bien sabido por su Majestad, es que las historias no eran más que pequeños bulos que el boca en boca hacía crecer en desmedida.
Un rumor que ella no había creado, una historia que asustaba a los habitantes y, por ende, afectaba a sus >
centro de la sala, al lado de varios cadáveres de animales pequeños.
—No te acerques. —Advirtió, más por miedo a no ser capaz de controlarse de nuevo, que por no querer su compañía. O su ayuda. —Escultor de la Luna tenía razón.
El Escultor de la Luna fue quien leyó el »
humana. —Directa, como de costumbre, y con tono neutro. Shenhe no sabe mentir, así que sabrá que lo que dice es cierto. —Preferiría volver a las montañas. Hay menos ruido.
—A mí también. —Asiente, dándole la razón.
Pronto desvía sus orbes hacia la mano que roza su hombro, devolviéndolos después a la adeptus. Niega con suavidad a sus palabras, posando la vista en los ojos ajenos.
—No me siento cómoda aquí. Lo hago para que creas que soy más »
──────Diverto, ah... Me cuesta verle la gracia ──────reconoció, pues no se le encontraba por ningún lado──────. Los chicos se están volviendo cada vez más difíciles de entender.
Quizás Shuyu podría podría echarle una mano con aquellos extraños juegos de +
Este hombre parece emocionado. No es que ella sea experta en educación, pero siente correcto corresponder a sus actos con algo de asertividad.
Coge el helado cuando le es ofrecido, probándolo sutilmente. Entonces, sus ojos se entreabren.
—Es... lo mejor que he probado.
ᅠᅠᅠᅠ❪ᅠ𝘴𝘵𝘢𝘳𝘵𝘦𝘳ᅠ𝘧𝘰𝘳ᅠ@LadyOfJxdeᅠ ❫ᅠ
ᅠᅠᅠᅠᅠᅠᅠᅠᅠᅠᅠꕤ
Los rumores de que una bestia sin rostro acechaba en los alrededores de las cordilleras de Liyue eran cada vez más frecuentes. Desapariciones, cadáveres y exploradores junto a investigadores »
La única diferencia era que esta vez estaba oculta en la misma cueva en la que su padre la obligó a enfrentarse a los restos de un dios cuando apenas era una cría. No era consciente al completo de lo que hacía, porque los lazos rojos que sellaban su alma se habían deshecho por »