entonces ... ¡no se contendrá!
sonrisita amplia dibujó en su rostro una vez más, ojitos brillantes centrados en la carita felina. apegó y frotó su mejilla con la ajena, repartiendo entonces besitos húmedos en dicha zona mientras abrazaba y masajeaba las boobies de su amiga.
¡No cree que consiga hacerle daño tan fácilmente a Kitty! De todas formas, ¿por qué se contiene? Le está gustando lo que está pasando, ¿no es cierto?
Tampoco es como si fuese a ir muy lejos ahora que la gata se encariñó con ella...
era bonito, pero sus cuernos son demasiado sensibles y ... se burlaban de eso hasta hace unos meses. no quiere hacerle daño a la gatita, ¡es su amiga! pero seguirá masajeando y amasando esas tetotas ... son demasiado suavecitas.
se controla, dejando besitos en la carita felina.
¡Cómo puede hacer vengativo algo bonito como eso! ¿Y por qué querría derrotar a la gatita, si solo quiere colmarla de mimitos y atenciones? Que peculiar es la dragoncita.
Kitty seguirá distraída con sus besitos y lametones, ronroneando por sus pechos siendo sobados.
ella tampoco sabe el por qué; fue un acto reflejo vengativo, pero le salió mal. seguía amasando aquellas enormes tetas con las dos manos, tratando de superar o derrotar a la morena sin ningún resultado. en cambio, los manoseos se hacían torpes ante los estímulos en sus cuernos.
¿Se supone que lo hizo para... qué, específicamente? Solo consiguió que la gatita esbozase una sonrisita y, ya que ahora le interesa jugar con sus pesadas tetas, Kitty tendrá permiso para seguir jugueteando con esos cuernos, llegando incluso a dejar una chupadita en la puntita.
y, de inmediato, chillidos agudos y quejiditos escapan de los labios de la dragoncita ante las lamidas y los masajes. tanto fueron los impulsos que, para contrarrestar, infló las mejillas y hundió sus manos en las gigantescas tetotas felinas, amasándolas.
" g—ghmn ... " 💢
Ahora que están bien juntitas y no se despegan, Kitty volverá a juguetear con esos cuernos dejando más lamiditas ásperas, acompañando también la cola de la dragoncita con frotaditas de su suave extensión peludita.
no se asustó ante aquel tacto suavecito y peludo envolviendo su colita de reptil, aunque sí que fue víctima de un escalofrío que recorrió su espalda.
aún así, lo bonita que era aquella grandota la hizo no querer despegarse— todo lo contrario. abracito en las caderas gatunas.
¿De verdad lo son? Ay, ¡es tan tierna! Hablando de su colita de dragona, espera que no le asuste que la gatuna cola de Kitty se haya enroscado mimosamente con la suya.
Estarán tan pegaditas, pero tan pegaditas, que no tendrá escapatoria de sus mimitos.
— Bonita, bonita, meow. ~
y un saltito tras otro, parecía automático. la carita de la dragona nunca había estado tan enrojecida, incluso se la tapó después de soltar los gemiditos agudos por aquellas lamidas y besitos.
¡era muy vergonzoso! no podía evitarlo, sus cuernos y colita eran demasiado sensibles.
¡Es una reacción que no se esperaba! Y le pareció tan adorable que, lejos de detenerse, le ha dejado una segunda lamidita en el mismo cuerno y, al terminar, ¡un besito!
Colmará de mimitos a la dragona por haberse portado bien, meow.
súper cómoda, súper calentita y ... ¡eeek!
dio un saltito tan pronto sintió la áspera lengua de la morena paseándose por uno de sus cuernos, soltando un chillido agudo y gimoteante. cerró y apretó sus piernas, temblando un poquito.
" ¡k—kitty! ahí no, s—son ... ¡sensibles! "
Seguro que tiene que estar terriblemente comida ahí sumergidita. ¡Y qué calentita estará!
Kitty, mientras tanto, parece verse traída por la idea de... dejar una áspera lamidita a uno de esos relucientes cuernos que tan vistosos le resultan. Ahí se la dejó.
a pesar de no ser visibles por tener la carita enterrada en las boobies de la gata, la sonrisita boba que se le queda a la dragoncita definía lo cómoda que se sentía apegada a las curvas de la felina.
sus cuernos brillaban un poquito, siempre puntiagudos y muy sensibles.
¡Kitty también estaría en el cielo si alguien se ofreciese a acunarla así entre sus tetas! La entiende perfectamente.
Más lamiditas le dejará ahora en la cabeza, como si de una cría se tratase, hasta que repara en sus cuernos. ¿Qué pasará si...?
al volver a quedar con la carita enterrada entre esas almohadas morenas, un leve silencio se apoderó de ella. de seguido, un gritito ahogado, restregándose de nuevo. ¡estaba en el paraíso gatuno!
" m—mmfh ... "
¡Era tan adorable cuando se aceleraba de esa forma...! Ya volvió la gatita a atrapar con cuidado la cabeza ajena y apegar su rostro a sus pechos, dejando escapar una risita gatuna.
— Poder frotar si querer... ~
aquella suavidad y calidez proporcionadas por la cercanía entre ambas la indujeron casi en una hipnosis ante la cual pudo escabullirse. alzó la cabeza de golpe, parecida a un tomatito carmesí, agitando las manitas.
" ¡pe—pe—perdona, Kitty! no quería frotar tanto, uwah ... "
Kitty está feliz con la compañía de la más pequeña. A ella la delata su blanca cola felina dando suaves vaivenes que se corresponden con las frotaditas de las mejillas ajenas contra su escote. Qué suavecita es...
posó sus manitas a ambos lados de las caderas felinas con suma lentitud, quedándose casi inmóvil contra aquellas almohadas esponjosas. lo único que la delataba eran las caricias de sus mejillas enrojecidas contra dicho par, suspirando.
Ronroneos que dejará ir la gatota a pesar de la torpe resistencia de la contraria, continuando con algún que otro lametón hasta que acabase rendida a sus mimitos cálidos y sedosos.
pataleó con torpeza y nerviosismo ante el cálido achuchón, moviendo sus brazos frenéticamente hacia todos lados. se fue calmando poco a poco, notando lo suavecitos que estaban aquellos senos felinos; fue como si se rindiese, meneando la carita contra ellos.
Acabará por ser víctima de las zarpas de la felina de tez morena, que la abraza mimosamente para dejarle el tercer lametón mientras la hunde contra sus gorditos senos.