La soledad es adictiva, una vez que te acostumbras a ella tú prioridad pasa a ser tú salud mental y ya no te enfocas en querer conocer personas, me encanta.
No existe lugar más perfecto que el mar, el sol y el sonido de las olas, me encanta y puedo pasar toda mi vida acostada disfrutando de todos los amaneceres y atardeceres.
De verdad yo ya dejé de estar pendiente de un montón de cosas, a mí ya no me provoca aclararle a nadie lo que soy. Mientras yo esté al tanto de mi situación las dudas ajenas no me importan, tampoco si me quieren o si me odian.
Dormir con alguien, en el sentido más sano de la palabra. Acostarse en su pecho, sentir los latidos de su corazón, su respiración, su olor, su calor. Dormir con alguien y sentir que ese es tu lugar, que te podrías quedar ahí toda una vida, tan sólo por verlo despertar.