Normalicemos decirle a la gente "parece que no tienes la capacidad de amarme de la manera en que merezco ser amada" y seguir adelante con nuestra vida.
tarde o temprano sé que mi presencia hará falta, que mi risa será extrañada, que mis malos chistes serán recordados, y que mi nobleza y buen corazón no podrán ser reemplazados.