El país amanece devastado.
Nos robaron MILLONES de votos en nuestras narices.
El mundo está boquiabierto.
Maduro y sus secuaces se fueron a dormir con la sonrisa de las hienas.
Seamos claros: siempre nos costó imaginar que tuvieran la decencia de reconocer la derrota.
Pero no olvidemos las palabras claves de MCM: esto es hasta el final.
Este escarabajo y su piloto son un símbolo para Venezuela. Frente a los desmanes de los enchufados (esa otra metáfora de la vileza), un hombre decente en un carro sencillo habla de lo que queremos dejar atrás y lo que deseamos que se imponga como democracia para todo el mundo
La diáspora venezolana se estima en casi 8 millones de personas. ¿Sabes cuántas pudieron cambiar de centro electoral para ejercer su derecho al voto en el extranjero? Menos de 70 mil. Esto se debe a las trabas de la tiranía de Maduro. De esas dimensiones es nuestra tragedia.
Con una oportunidad para ser otro país. Uno plural, en el que la meritocracia y los valores sean el punto de partida y el andamio de una sociedad que mira al futuro. Elijamos a esa Venezuela de respeto, de crecimiento, de evolución… #28j