Nunca voy a juzgar a alguien que se quiebra y llora por algo que parece pequeño, porque sé que no está llorando solo por eso… está llorando por todo lo que llevaba aguantando en silencio.
Les juro que es horrible tener que luchar con tu propia cabeza, un día estás súper bien y al otro no tienes ganas de nada, te sientes estresado, cansado y sin ganas de nada.
parecemos desconocidos solo por cambiarnos de colegio, instituto, equipo de fútbol… y no es así, acordaros de lo que fuimos en un pasado porque la persona sigue siendo la misma