No te duele nada. Tienes una cama. Calor en casa. Personas que aunque no lo digan se preocupan por lo que te pasa. Tienes la panza llena. Más sonrisas que problemas. Tienes lo que otros se duermen soñando. Deja de dar vueltas en lo que no pasó, y agradecé lo que está pasando.
La intimidad también es cuando el otro habla de su infancia, de su familia, de las cosas que le duelen, de lo que le hace sentirse vulnerable y de lo que más miedo le da