Lo de que se te muera un padre y tener que trabajar a los tres días como si nada y que te cases y tengas quince días de permiso es para darle una vueltecita
Te levantas un 22 de diciembre con todas las vacaciones del cole por delante. Te sientas a desayunar mientras suena de fondo el sorteo de la lotería. Ya fantaseas con lo que te traerán los reyes y aún tienes a todos tus abuelos en tu vida. Éramos millonarios pero no lo sabíamos.