No siempre se trata de sexo, es intimidad lo que queremos. Que nos toquen, que nos miren, que nos admiren, que nos sonrían, reír con alguien, sentirnos seguros, sentir que alguien realmente nos comprende.
La intimidad va mucho más allá del sexo.
Creo que el destino te puso en mi camino por alguna razón, porque todavía no encuentro una explicación para esa conexión tan natural que surgió entre nosotros desde el primer día. De esas conexiones que se sienten genuinas, sinceras y especiales desde el comienzo.