Mensaje Publico.
Rechazo de forma rotunda, clara y sin matices las declaraciones que dio anoche la Dra. Blanca Rosa Mármol de León.
Lo que hizo no es un aporte jurídico ni un ejercicio de soberanía ciudadana. Es un acto de irresponsabilidad política de primer orden en el momento más delicado que vive Venezuela desde el 28 de julio de 2024.
Voy a explicar por qué su actuación es un desastre:
Ataca frontalmente el único mandato popular real que tenemos.
María Corina Machado y Edmundo González acaban de reafirmar, el mismo día, que el mandato de las primarias de 2023 y de las elecciones de 2024 sigue vigente. Ellos son la expresión concreta de la soberanía popular que millones de venezolanos defendieron con las actas en la mano.
Mármol dice que “Edmundo no tiene derechos que hacer valer” porque “nunca se juramentó” y que “esas elecciones se perdieron”.
Eso no es análisis constitucional. Es una rendición unilateral del activo más poderoso que tiene la oposición: la legitimidad democrática del 2024.
Al decirlo públicamente, debilita exactamente lo que el régimen y sus aliados internacionales han tratado de destruir durante casi dos años.
Crea polarización artificial en el peor momento posible.
Mientras María Corina y Edmundo declaran que “no seremos obstáculo” a cualquier iniciativa que produzca avances reales (liberación de presos, instituciones, cronograma electoral, soberanía popular), ella sale a negarles derechos y a proponer una Junta de Gobierno paralela, que si bien es cierto encaja como una via de solución, la misma fue rechazada.
El resultado es previsible: división, confusión y desgaste. En lugar de sumar fuerza a la presión ciudadana que ya existe (Coalición Nacional Sindical, gremios, estudiantes), genera un nuevo frente interno.
Eso solo beneficia a quienes quieren que la oposición se pelee entre sí mientras el interinato de Delcy Rodríguez se consolida.
Ataca al principal actor externo de la transición.
Criticar el “tutelaje” de Trump y decir que “los ciudadanos tienen la última palabra, no Trump ni Marco Rubio” puede sonar heroico, pero es políticamente suicida e inviable en este instante.
Estados Unidos es hoy la única potencia que sacó a Maduro, mantiene presión real sobre el régimen y está impulsando el mecanismo del 1 de agosto. Son los EEUU nuestros aliados y amigos.
Atacar a Trump mientras ese proceso avanza no es defensa de la soberanía: es restarle fuerza al único factor externo que puede forzar resultados. Es como pelearse con el bombero en medio del incendio.
Su propuesta de Junta de Gobierno no une: dispersa.
Lleva semanas insistiendo en una junta ciudadana. El problema no es la idea en abstracto. El problema es el momento y la forma: la presenta negando el mandato de Edmundo y atacando a María Corina.
Eso convierte lo que podría ser un aporte en un proyecto de poder paralelo que compite con el liderazgo que todavía concentra el respaldo popular más amplio.
En política, el timing lo es todo. Y el suyo es pésimo.
En lugar de ayudar, perjudica. Debilita la narrativa de la victoria de 2024.
Genera confusión en la diáspora y en la comunidad internacional.
Da argumentos a quienes quieren presentar a María Corina y Edmundo como “superados” o irrelevantes.
Abre la puerta a que sectores oportunistas o intermedios se presenten como la “verdadera” oposición ciudadana.
Divide la presión de calle en el momento en que más se necesita unidad alrededor de las cinco condiciones verificables que ellos mismos fijaron.
Por todas estas razones, Blanca Rosa Mármol de León pierde todo mi apoyo.
No porque no respete su trayectoria como magistrada, sino porque en este momento preciso su discurso se convierte en un factor de fractura, de polarización y de debilitamiento del único camino realista que tenemos para lograr una transición democrática.
Venezuela no necesita más purezas doctrinales ni más liderazgos paralelos.
Necesita unidad alrededor del mandato popular del 2024, presión ciudadana organizada y resultados concretos.
Lo que ella hizo anoche va en la dirección opuesta. Por eso la rechazo, y lo digo con toda claridad.
Escrito por: Lord Iván Emiro Cañas Gutiérrez
Abogado - Miembro Reform UK, Representante Colaborador de ABP United Kingdom
Una joven estaba por terminar su primer año de universidad. Como tantas otras personas de su edad, se consideraba muy liberal y, entre otros ideales liberales, estaba muy a favor de impuestos más altos para apoyar más programas gubernamentales, en otras palabras, la redistribución de la riqueza.
Estaba profundamente avergonzada de que su padre fuera un conservador acérrimo, sentimiento que expresaba abiertamente. Basándose en las conferencias en las que había participado y en las charlas ocasionales con un profesor, sentía que su padre había albergado durante años un deseo malvado y egoísta de conservar lo que pensaba que debería ser suyo.
Un día ella estaba desafiando a su padre por su oposición a impuestos más altos para los ricos y la necesidad de más programas gubernamentales. La objetividad autoproclamada proclamada por sus profesores tenía que ser la verdad y así se lo indicó a su padre. Él respondió preguntándole cómo le iba en la escuela.
Sorprendida, ella respondió con bastante altivez que tenía un GPA de 4.0 y le hizo saber que era difícil de mantener, insistiendo en que estaba tomando una carga de estudios muy difícil y que estudiaba constantemente, lo que no le dejaba tiempo para salir de fiesta. como otras personas que conocía. Ni siquiera tenía tiempo para un novio y en realidad no tenía muchos amigos universitarios porque pasaba todo el tiempo estudiando.
Su padre escuchó y luego preguntó: "¿Cómo está tu amiga Audrey?". Ella respondió: "Audrey apenas se las arregla. Todo lo que toma son clases fáciles, nunca estudia y apenas tiene un GPA de 2.0. Es muy popular en el campus; la universidad para ella es una maravilla. Siempre está invitada a todas las fiestas y Muchas veces ni siquiera viene a clases porque tiene mucha resaca".
Su padre le preguntó a su hija: "¿Por qué no vas a la oficina del decano y le pides que te deduzca 1.0 de tu GPA y se lo des a tu amigo que sólo tiene un 2.0? De esa manera, ambos tendrán un GPA de 3.0 y ciertamente eso". Sería una distribución justa y equitativa del GPA."
La hija, visiblemente sorprendida por la sugerencia de su padre, respondió enojada: "Esa es una idea loca, ¡cómo sería justo! ¡He trabajado muy duro para mis calificaciones! He invertido mucho tiempo y mucho esfuerzo". ¡Trabajo! Audrey no ha hecho casi nada para obtener su título. ¡Ella jugó mientras yo trabajaba hasta el cansancio!".
El padre sonrió lentamente, le guiñó un ojo y dijo amablemente: "Bienvenido al lado conservador de la valla".
Si alguna vez te preguntaste de qué lado de la valla estás sentado, ¡esta es una gran prueba!
Si a un conservador no le gustan las armas, no las compra.
Si a un liberal no le gustan las armas, quiere que todas las armas sean prohibidas.
Si un conservador es vegetariano, no come carne.
Si un liberal es vegetariano, quiere que todos los productos cárnicos estén prohibidos para todos. Si un conservador está en la miseria, piensa en cómo mejorar su situación. Un liberal se pregunta quién se hará cargo de él.
Si a un conservador no le gusta el presentador de un programa de entrevistas, cambia de canal. Los liberales exigen que se cierre a aquellos que no les agradan.
Si un conservador es no creyente, no va a la iglesia. Un liberal no creyente quiere silenciar cualquier mención de Dios y Jesús.
Si un conservador decide que necesita atención médica, la compra o puede elegir un trabajo que la brinde. Un liberal exige que el resto de nosotros paguemos por la suya.
Si un conservador lee esto, lo publicará. Un liberal lo borrará porque está "ofendido".
Occidente es: valores judio-Cristianos, democracia-libertad. Negarlo nos ha llevado a este desastre. Ver a las nuevas generaciones tratando de tapar sus creencias para no molestar a extremistas de otras ideas que no aceptan la pluralidad, ha sido una catástrofe, leyes incluidas.
Acá está! Vamos a ver quién le va a decir a Charles Brewer Carias que la cosa no es como él dice.
Es a este tipo de luminarias -poseedoras de amplios estudios y experiencia empírica–, a las que antes se les cancelaba en todos lados. Pero ya no más! (Al menos no en Twitter/X).
Este caballero -por múltiples razones–, no tiene que hacerle venias a los globalistas que manejan la agenda del cambio climático, y sí le hace muchas a la verdad y al sentido común.
Chapeu!
#OPINIÓN| El tik tok de unas jóvenes venezolanas asentadas en España, criticando el “violín” de ese país, da pie a @LeonorSuarez para reflexionar sobre cómo en Venezuela la imagen y el olor se convirtieron en valores en sí mismos, vacíos https://t.co/7D319KI7xL