Tras +20 años construyendo para otros ahora construyo algo propio, y ayudo a otros a hacer lo mismo. Reinvención, IA, negocios digitales y libertad personal
@Loky__86 Yo la verdad es que no sé qué hubiera hecho… Menuda situación más incómoda. Por una parte me darían ganas de olvidarme y dejarle la reserva, pero por otra parte me dolería que hubiera nuestro plan con otra, has hecho bien, que se j*** 😬
Le llamó.
Su hermano llevaba meses viendo cómo crecía el negocio y pensaba que él podía encargarse de la parte comercial.
Mi amiga le dijo que precisamente necesitaba a alguien para ventas.
Y que, si quería, podía contratarlo.
Se hizo un silencio.
- ¿Contratarme?
- Claro.
- Soy tu hermano. Pensaba que entraríamos como socios.
Mi amiga le recordó aquella conversación de dos años antes.
La del “trabajo de verdad”.
Su hermano respondió que aquello no tenía nada que ver.
"En ese momento no sabíamos si iba a funcionar."
Ahí empezó la discusión.
Su hermano dice que no tiene sentido reprocharle no haber apostado por una idea que entonces no era más que una idea.
Que ahora puede aportar contactos, experiencia comercial y ayudar a hacerla mucho más grande.
Mi amiga le respondió:
- Cuando podía salir mal, el riesgo era mío. Ahora que sabemos que funciona, ¿el negocio es nuestro?
Su hermano se cabreó.
Dice que está confundiendo dos cosas, que él nunca le pidió dinero cuando empezó.
Que tampoco le ofreció entrar como socio entonces.
Y que ser prudente hace dos años no significa que ahora tenga que trabajar como empleado para su propia hermana.
Mi amiga reconoce que en una cosa tiene razón:
Nunca le ofreció ser socio.
Pero tampoco olvida quién estaba allí cuando facturaba cero.
Ella
Quién puso los ahorros.
Ella.
Quién pasó casi dos años construyéndolo sin saber si algún día funcionaría.
También ella.
Su hermano, sin embargo, sigue pensando que eso no debería importar.
Según él, una sociedad no se decide por quién sufrió más en el pasado; se decide por lo que cada uno puede aportar al futuro.
Y esa frase es la que ha convertido una conversación sobre trabajo en una discusión familiar.
Porque los dos están hablando de la misma empresa.
Pero no están valorando lo mismo.
Uno valora lo que costó construirla cuando nadie sabía si funcionaría.
El otro, lo que podría llegar a ser a partir de ahora.
Mi amigo sigue dispuesto a contratarlo y pagarle muy bien.
Su hermano dice que jamás trabajaría como empleado en una empresa que podría ayudar a multiplicar.
Y desde entonces apenas se hablan.
Lo curioso es que hace dos años ninguno de los dos quería compartir el riesgo.
Ahora los dos discuten sobre cómo repartir el éxito.
Una amiga perdió su trabajo con 46 años después de casi 20 en la misma empresa.
Estuvo meses buscando algo parecido, hasta que decidió dejar de mandar currículums y montar un pequeño negocio por Internet.
En su familia pensaban que se le había ido la cabeza. Su hermano fue el más claro:
"Con tu edad no estás para jugar a ser emprendedor. Busca un trabajo de verdad."
Durante el primer año ganó bastante menos que antes, de hecho más de una vez tuvo que tirar de ahorros.
Y cada vez que había una comida familiar, su hermano le preguntaba lo mismo:
"¿Sigues con lo de Internet?"
Dos años después el negocio empezó a funcionar. Y hace unas semanas su hermano le mandó un mensaje:
"He estado pensando. Igual podríamos llevar esto juntos."
Mi amiga le preguntó qué quería decir exactamente con “juntos”.
Su respuesta le dejó bastante claro lo que quería.
@itssalvadiaz Menuda situación, la verdad es que es muy extraño que se quedara toda la noche, personalmente me parece que hiciste bien, la cita era a dos, no a tres
@Borja_G2G No me parece aceptable, por mucho que el niño estuviera cuidado no es lo que acordasteis y no conocías a la persona con quien se quedó, no tu hijo tampoco. Directamente una negligencia
@MayteClaraX Muy de acuerdo, el proceso de selección si acaso es por las dos partes; yo también tengo que hacer autocrítica para identificar por qué se dio esa situación
Ayer tuve una primera reunión con un potencial cliente. Después de una hora hablando de su negocio, me dijo: "Me gusta lo que propones. Mándame presupuesto y avanzamos."
Esta mañana me escribió. Pero no para aceptar el presupuesto.
Me mandó una lista con 7 cosas que quería que hiciera antes de contratarme. GRATIS.
Y la última decía: "Así comprobamos si realmente eres tan bueno como dices."
Le pregunté si me estaba pidiendo trabajar gratis para decidir después si merecía contratarme.
Se quedó unos minutos escribiendo, y respondió...
@HProductiva Y tanto, al siguiente que me venga con un examen le haré yo preguntas acerca de su formalidad y compromiso para ver si da la talla como cliente.
No. Solo quiero asegurarme de que puedes conseguir resultados antes de pagarte.
Le recordé que ayer había visto casos de éxito, ejemplos de trabajos anteriores y que habíamos estado una hora analizando su negocio.
—Sí, pero una cosa es lo que hiciste para otros y otra lo que puedes hacer para mí.
Le dije que precisamente para descubrir eso existía una primera contratación.
- Pagas por un servicio.
- El proveedor trabaja.
- Y después evalúas el resultado.
Entonces soltó:
—Ya, pero tampoco puedes esperar que contrate a alguien sin que antes me demuestre lo que puede hacer por mi negocio.
Ahí entendí que el problema nunca había sido mi presupuesto, ni mis casos de éxito, ni siquiera si confiaba en mí.
El problema era otro:
Quería recibir una parte del servicio antes de decidir si el servicio merecía ser pagado.
Le pregunté:
—Cuando contratas a un abogado, ¿le pides que resuelva medio caso gratis para comprobar si sabe?
No respondió a eso.
En cambio, me dijo:
—Bueno, si no quieres hacerlo, encontraré a alguien que tenga más ganas de conseguir el cliente.
Y esa frase terminó de aclararlo todo.
Porque algunos clientes confunden tener ganas de trabajar con tener ganas de trabajar gratis.
Y son dos cosas bastante diferentes.
Le respondí:
—Perfecto. Entonces creo que deberías trabajar con esa persona.
Me contestó:
—¿Vas a perder un cliente por hacer unas pruebas?
Le dije:
—No. Voy a evitar perder horas trabajando para alguien que todavía no es cliente.
No volvió a responder.
Y probablemente sea lo mejor.
Porque hay reuniones comerciales en las que cerrar la venta es una victoria, y otras en las que la victoria consiste precisamente en no cerrarla.
Y aquí la pregunta incómoda:
¿Pedirías una prueba gratuita a un proveedor antes de contratarlo?
¿O crees que si necesitas que trabaje gratis para demostrar su valor, en realidad nunca estuviste dispuesto a contratarlo?