En España se ha pasado de poder tener tu casa, tu coche y comerte el menú del día donde quieras, a compartir piso con cinco personas, ir hacinado en transporte público y comer comida recalentada en un triste táper
Cada uno puede disfrazar la realidad como le guste...sin duda.
Pero los jóvenes y sus familias comienzan a NO tener dinero para carnets de conducir y mucho menos coches