en realidad me encanta limpiar la casa, pero con tres condiciones:
- empezar cuando quiero
- tomarme el tiempo que necesite
- tengo que estar sola en la casa
Y al final del día sigo siendo una persona sensible que analiza cada palabra y cada acción, que se guarda todo y se ahoga en sus propios sentimientos y pensamientos.
Nunca juzgaré a una persona que se rompe y comienza a llorar por algo pequeño, porque sé muy bien que no está llorando solo por eso, sino por todo lo que ha estado aguantando hasta ese momento.