Mi verdadero “open eyes” de este año ha sido dejar de apoyar gente que no es recíproca, si me dan ausencia, doy ausencia, la indiferencia, la devuelvo, si están, yo estoy, si me dan confianza, soy leal, recíproco todo; desde el amor hasta el desinterés.
En 200 noches, en 28 lunas;
cuando vuelva esa amanecida,
Señora del alma mía.
Al llegar al de verde, por allí te esperaría
Para rezarte un “Dios te salve, María”.
Y cada día tengo más claro que no hay que planear tanto, hay que disfrutar del día a día. Valorar las pequeñas cosas por muy simples que sean, porque la vida de un momento a otro te puede cambiar tanto.