Acabo de enterarme de la teoría de "nunca me rompí un hueso"
Básicamente, dice que si nunca te has roto un hueso, no estabas destinado a sufrir físicamente en la vida, sino que estabas destinado a sufrir más emocional, mental y espiritualmente.
Adivinen quién nunca se ha roto un hueso.
Haciéndome la misma pregunta que un día escribió Sylvia plath: «¿Por qué no puedo probar distintas vidas, como quién se prueba vestidos, para ver cuál me sienta mejor y me favorece más?»
lo que le ocurrió a Kafka es lo mismo que me ocurrió a mí: él se aisló demasiado en la soledad y sabía; él debió saberlo: que de ahí no regresa nunca nadie
En Humaitá, hay un perro que siempre recibe a los turistas que vienen a conocer las ruinas.
Se llama Chuco y tiene su propio monumento.
Una vez se fue de joda y todo el pueblo salió a buscarle.
Un tipazo Chuco.