Cuando a DIOS le agrada la conducta de un hombre lo ayuda a mantenerse firme, tal vez tenga tropiezos, pero por su camino de aprendizaje y propósito de sabiduría, no llegará a fracasar porque DIOS siempre le dará su apoyo.
Los malvados piden prestado y nunca pagan sus deudas, pero los justos prestan y dan con generosidad. A los que DIOS ha bendecido vivirán en la tierra prometida, pero los que han maldecido serán eliminados.
El que tome decisiones arbitrarias en contra de la adaptación a la continua revolución de la Hera digital sólo quedará a Merced de los incrédulos que vieron el hoy como el ayer y no el posible mañana.