Si hay algo que he aprendido del duelo, es a tomar fotos. Toma fotos de todo, en todas partes, de cada persona que amas y de cada recuerdo que quieras conservar. Porque en algún momento, eso será todo lo que te quede y es la única manera en la que te sentirás cerca de ellos
Me he dado cuenta de que nunca me cruzo con las personas que saqué de mi vida. Esa es la mayor señal de que el universo estuvo de acuerdo con mi decisión.
Cuando menos lo esperas, la vida te vuelve a dar un golpe de realidad, a recordar que la vida es un segundo.
Por eso no podemos olvidar la importancia de cada abrazo, de cada te quiero, de disfrutar de las cosas pequeñas de la vida...
La vida es efímera. Si alguien os importa, haced lo posible para que lo sepa. Nadie nos garantiza llegar a la noche y hay cosas que no deben posponerse.
Ayer, por primera vez, NO tomé la iniciativa de escribirle y desearle una feliz navidad a las personas que considero “especiales” en mi vida y me topé con la gran decepción de que “si no les escribo, no me escriben”