Anhelo algún día estar con mi persona especial, en una cabaña, mientras afuera llueve cántaros de agua. Simplemente es el deseo de tener a alguien a mi lado, con una intimidad pura, jóvenes enamorados, joviales y risueños. También deseo poder vestir de su cuerpo como si de una muñeca se tratase, escoger cada prenda que debe utilizar, que se le apague el cerebro y que sea yo el único que funciona por los dos, mientras estamos sumergidos en la atmósfera que creamos con nuestro afable amoroso universo.