disfruten el hoy, la vida se va en un suspiro, no se queden con el "que hubiese pasado si...", manden ese mensaje, abracen al de al lado, dejen el orgullo y vivan cada día como si fuera el último, porque hoy estamos, mañana no sabemos.
Que espectacular como el sistema saca doble provecho con la monetización del odio. Primero se monetizó el contenido erótico. Luego el juego de azar. Ahora el sistema hace del odio una fuente de monetización y viralidad. En todos los casos la movida es doble: quebrar tu espíritu y romper la comunidad.