Solo los pibes que crecimos viéndolo jugar, sabemos lo que lloramos cuando se retiró después de esa final contra Chile. Mientras muchos grandes lo seguían matando, fuimos justamente los pibes los que le mandamos todo nuestro apoyo para que vuelva.
Hoy nos queda la tranquilidad de que siempre supimos todo lo que dejaba por esta camiseta, nunca nos hizo falta verlo ganar para empezar a valorarlo.