La Navidad en los barrios argentinos es esto: la calle en calma, la luna entre cables, alguna radio prendida, olor a asado temprano, mesas alargadas, calor pegajoso, ventiladores girando y niños felices. No es postal, es pertenencia y lo más lindo que conozco.
Nunca antes y nunca después vi las calles argentinas con la alegría inconmensurable del 18 de diciembre de 2022. Todo el mes se tiñó de una energía única. Nunca estuve tan cerca de ver la felicidad materializada, más allá de ser un concepto. Siempre lo recordaré con cariño.