COMUNICADO
Hoy, Rubén Rocha Moya vuelve a asumir la gubernatura de Sinaloa después de 112 días de licencia.
Como familia de Carlos Emilio Galván Valenzuela, este regreso no puede resultarnos indiferente.
Carlos Emilio desapareció en Sinaloa hace más de diez meses.
Durante estos meses, la violencia no cesó.
Tampoco cesaron las desapariciones.
Y hoy, quien vuelve a ocupar la gubernatura es el mismo gobernador bajo cuya administración desapareció Carlos Emilio.
Se nos dice que su regreso responde al deber de concluir el mandato para el que fue electo. Sin embargo, no existe para nosotros una explicación suficiente sobre por qué este es el momento para regresar, particularmente después de una licencia solicitada en el contexto de graves señalamientos formulados en su contra por autoridades de Estados Unidos.
No corresponde a esta familia determinar culpabilidades.
Pero tampoco corresponde a las familias de personas desaparecidas guardar silencio frente a aquello que razonablemente genera dudas y desconfianza.
Porque el problema no es solamente quién ocupa hoy el despacho del gobernador.
El problema es qué garantías existen para las familias de Sinaloa cuando quienes tienen la responsabilidad de brindar seguridad, procurar justicia y esclarecer las desapariciones son parte de un poder público cuya actuación genera cada vez más preguntas.
Nosotros conocemos de cerca lo que significa esperar respuestas durante meses.
Conocemos lo que significa buscar mientras las instituciones continúan funcionando.
Por eso observamos este regreso con preocupación y con una legítima desconfianza.
No podemos hablar de normalidad en Sinaloa mientras Carlos Emilio y miles de personas más continúan desaparecidas.
La responsabilidad de quien gobierna no termina en ocupar nuevamente el cargo.
Implica responder por el estado que recibe, por la violencia que permanece y por las familias que siguen esperando a sus desaparecidos.
Carlos Emilio desapareció en Sinaloa.
Más de diez meses después, sigue sin estar con nosotros.
Y frente a este regreso, lo mínimo que como familia podemos exigir es que la verdad no quede subordinada a ninguna circunstancia política.
Carlos Emilio tiene nombre.
Tiene familia.
Y sigue desaparecido.
Familia de Carlos Emilio Galván Valenzuela
#CarlosEmilioGalvánValenzuela
#justiciaparacarlosemilio
#NosFaltanMásDe134mil
#Sinaloa
Hoy vuelvo a hacer un llamado.
A quien sabe algo.
A quien vio algo.
A quien tiene una información que pueda ayudar.
No pedimos indiferencia.
Pedimos humanidad.
Ayúdanos a que Carlos Emilio regrese.
Ayúdanos a devolverlo a su familia.
Ayúdanos a que una madre pueda volver a abrazar a su hijo.
Carlos Emilio no es una cifra.
No es un expediente.
No es un nombre más.
Es un hijo.
Es un hermano.
Es una persona amada que sigue siendo esperada.
Y como él, más de 133 mil personas tienen familias que siguen esperando respuestas.
Gracias a quienes siguen aquí.
Gracias a quienes siguen creyendo.
Gracias a quienes nos recuerdan que la humanidad todavía existe.
🕯️ Porque cuando una sociedad decide acompañar la búsqueda de uno, está defendiendo la dignidad de todos.
#CarlosEmilioGalvánValenzuela
#DóndeEstáCarlosEmilio
#133mildedaparecidos
#NiUnoMás
#MemoriaYDignidad
#NoSonDesaparecidos
#NosFueronArrebatados
A veces estoy x no dar difusión a gente q sigues y se creen importantes, xq si no son capaces de dar un Rt para salvar la vida de un niño de 5 años es q tienen el ego muy subido y no merece la pena.Muchas gracias a personas anónimas q lo habéis hecho. Ojalá Diego se salve.❤️😘
En los últimos días han llamado la atención dos imágenes.
Primero, el 𝗖𝗿𝗶𝘀𝘁𝗼 𝗱𝗲 𝗦𝗮𝘂𝗺𝗼𝘀 (Gironda, Francia), que permaneció en pie tras el devastador incendio que arrasó la zona.
Después, en el 𝗦𝗮𝗹𝗲𝗻𝘁𝗼 (Italia), una escultura de Cristo tallada en un olivo muerto por la Xylella sobrevivió al fuego mientras el paisaje a su alrededor quedó reducido a cenizas.
¿Son milagros? La Iglesia siempre ha sido prudente antes de llamar “milagro” a un acontecimiento. Y nosotros también deberíamos serlo.
Pero sí hay algo que estas imágenes nos recuerdan.
El fuego puede consumir bosques, templos o esculturas. Lo que nunca podrá consumir es el mensaje de la Cruz.
Cristo no vino a prometernos una vida sin llamas. Entró Él mismo en el sufrimiento para vencer aquello que parecía tener la última palabra: el pecado y la muerte.
Ver un crucifijo en pie entre las cenizas es, al menos, una poderosa imagen de esa verdad: cuando todo parece perdido, la esperanza cristiana permanece.
Porque, al final, no es la madera la que sostiene a Cristo. Es Cristo quien sigue sosteniendo al mundo.
✝️🙏
⚠️ Compartan por favor.
La familia de Dafne Carolina la está pasando pésimo, la angustia en la casa es insoportable y ya no saben qué más hacer, por eso acudo a ustedes de corazón. Cualquier minuto cuenta en estos momentos.
Les pedimos con la mano en el corazón que ayuden a compartir esto por todos lados. Entre más gente lo vea, más rápido puede surgir alguna pista. No lo dejen pasar, por favor.
UNA LUZ ENCENDIDA
"El que habita al amparo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente. Diré al Señor:
“Tú eres mi refugio y mi fortaleza, mi Dios en quien confio!"
Salmo 91, 1-2
ORACIÓN
Señor, mi refugio y mi fortaleza:
Hoy encendemos esta luz confiando en tu protección y en tu amor que nunca duerme.
Cubre a Carlos Emilio con tus alas, guárdalo bajo tu sombra y sosténlo con tu mano poderosa. Que ningun mal se acerque a él y que siempre encuentre tu presencia a su lado.
Acompaña también a nuestra familia.
Danos tu paz, tu fortaleza y tu sabiduría para seguir adelante con fe, sin soltar la esperanza de que la verdad saldrá a la luz.
Tú eres nuestro refugio hoy y siempre.
En ti confiamos.
Amén. 🙏 🤍
#CarlosEmilioGalvánValenzuela #HastaEncontrarlo #EnOraciónPorCarlosEmilio
#NiUnoMás #NosFaltan133mil
Intentemos ayudar a Diego. No cuesta nada hacer un retuit, y puede significar mucho para él. Es un gesto que hacemos con muchos posts, pero este, sin duda, será muy especial.
Por favor. ❤️
Lean esta maravilla de carta: ¡IMPECABLE!!
Carta de una Profesora de una escuela pública con acertadísima y lapidaria frase final
PARA LOS “IGNORANTOS E IGNORANTAS":
Yo no soy víctima de la Ley Orgánica de Educación.
Tengo 69 años y he tenido la suerte de estudiar bajo unos planes educativos buenos, por encima de las estadísticas de aprobados y de la propaganda política.
En primaria, empecé a estudiar con una cartilla que todavía recuerdo perfectamente:
la A de "araña", la E de "elefante", la I de "iglesia" la O de "ojo" y la U de "uña"......
En Primaria, estudiábamos Gramática, Matemáticas, Ciencias Naturales, Geografía e Historia.
En 6º de Primaria, si en un examen tenías una falta de ortografía del tipo de "b en vez de v" o cinco faltas de acentos, te bajaban la calificación y había tarea extra.
En secundaria, estudié Historia, Geografía, matemáticas, química, biología, física, civismo Literatura Española
Leí El Quijote y el Lazarillo de Tormes; leí Lanzas coloradas, Casas muertas, Doña Bárbara.
Poemas de diferentes autores, desde luego Amado Nervo y muchos otros.
Pero, sobre todo, aprendí a hablar y a escribir con corrección.
Aprendí a amar nuestra lengua, nuestra historia y nuestra cultura.
Y... vamos con la Gramática:
En castellano, existen los participios activos como derivado de los tiempos verbales.
El participio activo del verbo atacar es "atacante";
el de salir es "saliente"; el de cantar es "cantante" y el de existir, "existente".
¿Cuál es el del verbo ser? Es "ente", que significa "el que tiene identidad", en definitiva "el que es".
Por ello, cuando queremos nombrar a la persona que denota capacidad de ejercer la acción que expresa el verbo, se añade a este la terminación "ente".
Así, al que preside, se le llama "presidente" y nunca "presidenta", independientemente del género (masculino o femenino) del que realiza la acción.
De manera análoga, se dice "capilla ardiente", no "ardienta"; se dice "estudiante", no "estudianta"; se dice "independiente" y no "independienta"; "paciente", no “pacienta"; "dirigente", no dirigenta"; "residente", no "residenta”.
Y ahora, la pregunta: nuestros políticos y muchos periodistas (hombres y mujeres, que los hombres que ejercen el periodismo no son "periodistos"), ¿hacen mal uso de la lengua por motivos ideológicos o por ignorancia de la Gramática de la Lengua Española? Creo que por las dos razones. Es más, creo que la ignorancia les lleva a aplicar patrones ideológicos y la misma aplicación automática de esos patrones ideológicos los hacen más ignorantes (a ellos y a sus seguidores).
Les propongo que pasen el mensaje a sus amigos y conocidos, con la esperanza de que llegue finalmente a esos ignorantes semovientes (no "ignorantas semovientas", aunque ocupen puestos públicos importante. Y sobretodo a los comunicadores de radio y TV. Que son los que llegan a tanta gente que no recuerda, ni estudió gramática.
Lamento estar en contra de aquellos que defienden el género y que han firmado el manifiesto.
Algunos de los firmantes eran: *el dentisto, el poeto, el sindicalisto, el pediatro, el pianisto, el golfisto, el arreglisto, el futbolisto, el proyectisto, el turisto, el contratisto, el paisajisto, el taxisto, el artisto, el periodisto, el taxidermisto, el telefonisto, el masajisto, el trompetisto, el violinisto, el maquinisto, el electricisto, el oculisto, el policío del esquino y, sobre todo, ¡el machisto!
SI ESTE ASUNTO "NO TE DA IGUAL", PÁSALO, POR AHI, A VER SI CON SUERTE VOLVEMOS A HABLAR Y A ESCRIBIR CORRECTAMENTE. SIN MODAS ESTÚPIDAS. QUE DEMUESTRAN IGNORANCIA, porque hay cosas y valores que no cambian con el tiempo, ni la moda, una de ellas es... ¡LA CULTURA!!
EL PODER JUDICIAL ME ESTÁ DEJANDO AFUERA DE LAS AUDIENCIAS DEL CASO DE CARLOS EMILIO*
Al Ministro Hugo Aguilar Ortiz, Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación
A la Magistrada Celia Maya García, Presidenta del Tribunal de Disciplina Judicial
Al Maestro Néstor Vargas solano, Presidente del Órgano de Administración Judicial
El día de hoy, a las 16:00 horas, se llevará a cabo una audiencia muy importante para el caso de Carlos Emilio.
La Jueza de Distrito María Inés Camacho Martínez, del Centro de Justicia Penal Federal en Culiacán, me está prohibiendo participar en esa audiencia a través de una videoconferencia.
Lo que pido no es un capricho. Es un derecho. Está establecido en la ley.
Pretender obligar a una madre a comparecer físicamente en una sala de audiencias, en el territorio de un estado en guerra, donde desapareció mi hijo, con menos de 24 horas de anticipación, y condicionar mi posibilidad de comparecer a esa audiencia a que se realice en esa forma, sin razones claras ni debidamente justificadas, desatiende todas las obligaciones del Poder Judicial con respecto a los derechos de las víctimas.
No pedimos un trato diferente, solo queremos que se respete nuestro derecho de participar en todos los procesos legales y judiciales del caso.
@OAJ_Mex@HugoAguilarOrti@SCJN@tdjmex
Hoy La Ruta de Carlos Emilio llegó al lugar donde Carlos fue visto por última vez.
Hay sitios que una familia nunca vuelve a ver igual.
Para muchas personas es solo una calle, un edificio o un punto de encuentro.
Para nosotros, ahí comenzó una ausencia que lleva nueve meses sin respuesta.
Carlos Emilio viajó a Mazatlán para celebrar la culminación de su licenciatura en Gastronomía y su cumpleaños número 21. Lo que debía ser un motivo de alegría se convirtió en el inicio de una búsqueda que continúa hasta hoy.
Porque nadie debería salir a celebrar un logro, unas vacaciones o un momento con quienes ama y no regresar a casa.
Hoy llevamos hasta ese lugar una parte de La Ruta de Carlos Emilio.
No como un acto de confrontación, sino como un acto de memoria.
Regresamos al lugar de la ausencia para sembrar memoria, porque donde alguien intentó borrar una historia, nosotros elegimos seguir pronunciando un nombre: Carlos Emilio.
Cada pieza que integra esta Ruta fue creada por manos que decidieron acompañar su búsqueda. La mayoría lleva su nombre. Otras recuerdan a distintas personas desaparecidas. Todas nacieron del mismo deseo: que nadie sea olvidado.
Ayer comprendimos algo que queremos cuidar.
La Ruta no necesita crecer porque nosotros la empujemos. Necesita crecer porque otras personas decidan caminar un tramo con ella.
Por eso, después de concluir la unión de las piezas, la Ruta continuará su camino.
Queremos que llegue a otros lugares donde haya personas dispuestas a abrirle un espacio, compartir su historia y recordar que detrás de cada desaparición hay una vida, una familia y un amor que sigue esperando.
No buscamos grandes eventos.
Buscamos personas que quieran sostener un pequeño tramo del camino.
Porque la historia de Carlos Emilio no es un caso aislado.
Como él, muchas personas desaparecieron cuando viajaban, trabajaban, estudiaban o simplemente disfrutaban de un momento con sus seres queridos. Detrás de cada nombre hay una familia que sigue esperando respuestas, y ninguna ausencia puede convertirse en costumbre.
Mientras Carlos Emilio siga siendo buscado, seguiremos encontrando maneras de pronunciar su nombre.
Y junto al suyo, el de todas las personas desaparecidas que aún esperan volver a casa.
La Ruta de Carlos Emilio no tiene un calendario. Tiene un propósito.
Que la memoria siga caminando.
Que la indiferencia no gane.
Que nadie desaparezca dos veces: primero de la vida y después de la memoria.
Porque la memoria también es una forma de búsqueda.
Y mientras haya personas dispuestas a caminar con nosotros, Carlos Emilio seguirá presente.
Carlos Emilio sigue aquí. En cada puntada. En cada hilo rojo. En cada nombre pronunciado. En cada persona que decide recorrer un tramo de este camino con nosotros.
#LaRutaDeCarlosEmilio
#MéxicoBordaMemoria
#NosFaltan