Lo mucho que me gustó vivir en Argentina fue en gran parte por los argentinos. Son únicos, apasionados y auténticos. Estar con ellos es saber que morirás de risa y que te sentirás con amigos de toda la vida.
Son orgullosos y a veces muy intensos, sí, pero no tienen problema en expresar lo que admiran en el otro, lo cual no haría alguien que no tiene humildad.
Claro que hay un grupo específico que los está haciendo "ver mal", como pasa con absolutamente todos los países, pero la campaña de odio está muy de más.
Si no han conocido al argentino de tú a tú, es de que se callen esa jeta.
Sí, yo sé quien era el abuelo del niño.
Pero que haya gente alegre por lo que pasó con el niño, me parece abominable.
No podemos perder la humanidad, los niños se protegen y se respetan.
Niños víctimas del terremoto no necesitan ni entrevistas, ni cuentas en redes, ni fama.
Necesitan ayuda psicológica profesional. Están muy traumatizados, sólo que ni ellos mismos lo saben.