Compartí mi visión en esta nota @ladiaria
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El debate es válido, pero se necesita enfocarse en crecimiento, eficiencia y repensar sus modelos de negocio frente al impacto de la IA .
Además, cuidar la previsibilidad sigue siendo clave.
De nada sirven las condolencias de quienes se niegan a ver que las matanzas de judíos se hacen en nombre del antisionismo que viven apoyando. Esta desconexión voluntaria entre las causas y sus efectos transforma sus condolencias en lágrimas de cocodrilo.
@MijaelLichtenst Va a prevalecer pero asusta y hay que enfrentar la hemiplegia moral de esta red y varios de sus intelectuales que hablan en forma exclusiva de la materia que son expertos y Gaza ( obviamente en forma sesgada )
Bill Clinton: “Palestinians were offered a state on the entire West Bank and east Jerusalem as its capital. Israel accepted, but Palestinians refused. They did not care about a homeland for the Palestinians. All they wanted was to kill Israelis"
This must be shared every day.
1/3 Mientras espero ansioso el regreso de los jatufim haciendo zapping de un canal a otro, pienso cosas como…
¿Dónde están todos ahora?
¿Dónde están aquellos que durante dos años marcharon, gritaron, insultaron, pintaron paredes, llenaron las calles y las redes “por Gaza”?
¿Dónde están los que parecían más interesados en que Israel pierda la guerra que en que termine la violencia?
¿Dónde están los que tomaron como verdad cada eslogan de Hamás, cada video manipulado, cada cifra inflada, cada mentira repetida mil veces?
¿Dónde están los que se indignaban selectivamente y señalaban con el dedo, convencidos de estar del lado “correcto” de la historia?
(Sigue 👇)
@alainmizrahi@JanaBeris1 Duele ver tanto antisemitismo disfrazado de humanismo. Ojalá algún día ese “woke” que predican les despierte de su hemiplejia moral.
Militantes de la ultra izquierda estuvieron dos años marchando "por el fin de la guerra en Gaza", tomaron universidades, boicotearon eventos en los que participaban israelíes, escracharon empresas vinculadas a judíos...
Yo pensaba que cuando se anunciara la firma del acuerdo para la paz, saldrían a celebrar masivamente en todo el mundo. Pero no.
No celebran porque realmente no les importaba lo que sucedía en Gaza ni querían la paz. Solo estaban desbordando su antisemitismo, su odio a los judíos.
DESMONTANDO EL MITO DEL “GENOCIDIO” EN GAZA
Por Dani Lerer
En los últimos dos años, la narrativa internacional sobre la guerra en Gaza ha estado atravesada por una acusación tan extrema como falsa: que Israel estaría llevando adelante un genocidio. El término no es menor. La Convención de la ONU define genocidio como los actos perpetrados “con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso, como tal”. Es decir: requiere intención de exterminio. Y eso, lisa y llanamente, no existe en el caso de Israel.
Las indeseables y dolorosas bajas civiles dentro de una guerra no entran en esa definición. Israel nunca declaró, ni ejecutó, una campaña de aniquilación contra los palestinos. Por el contrario: todas sus guerras fueron defensivas, iniciadas como respuesta a ataques masivos contra su población.
Los hechos hablan por sí solos:
- El ratio de bajas civiles es el menor en la historia de las guerras urbanas modernas.
- La población palestina crece sostenidamente. No hay disminución demográfica; hay aumento. ¿Desde cuándo un genocidio multiplica a quienes supuestamente busca eliminar?
- Se avisa a los civiles antes de atacar y se crean corredores seguros. Ningún ejército en el mundo tira panfletos, mensajes de texto y llamadas para que la población evacúe zonas de combate. Israel sí.
- Hamás intenta impedir que los civiles dejen las zonas de combate para usarlos como escudos humanos.
- El volumen de ayuda humanitaria es mayor al de años previos y es mayor que lo exigido por la ley internacional para estos casos. Si hay escasez es porque Hamas roba y distribuye a su antojo y por la inutilidad de la ONU.
- Las víctimas son en su mayoría terroristas y muertes naturales. El Ministerio de Salud de Gaza, controlado por Hamás, contabiliza todo como “civil”, manipulando cifras y borrando la diferencia entre terroristas y población civil.
- Los medios debieron pedir disculpas por las falsas denuncias de hambruna, usando imágenes de niños con enfermedades preexistentes para sus informes.
- Hamás y los medios informan sobre niños asesinados que tras las investigaciones israelíes aparecen con vida
- Los secuestrados siguen en manos de Hamás tras más de 700 días desde el 7 de octubre. Paradójicamente, quienes se presentan como víctimas de genocidio se niegan a liberarlos, aun sabiendo que esa liberación pondría fin inmediato a la guerra.
- La acusación de genocidio no resiste un mínimo escrutinio académico real, no parcial. Estudios recientes, como el conducido por Danny Orbach, Yagil Henkin, Jonathan Boxman y Jonathan Braverman, desmontan con datos verificables los mitos de la “hambruna planificada” y de los supuestos ataques sistemáticos contra civiles. Lejos de planear la destrucción de un pueblo, Israel adoptó medidas inéditas para reducir las bajas no combatientes, muchas veces a costa de su propia ventaja militar.
La realidad es que el genocidio es lo que Hamás quiere hacer y no puede, y lo que Israel podría hacer y no quiere. Porque si Israel tuviera la intención de borrar a Gaza del mapa, no estaríamos discutiendo cifras infladas: Gaza ya no existiría.
La palabra genocidio tiene un peso moral e histórico innegable. Usarla como eslogan vacío contra Israel no solo es una falacia: es una banalización que ofende la memoria de las verdaderas víctimas de genocidios reales.
No se trata de negar el sufrimiento de los civiles palestinos, que es real, ni de ocultar errores o crímenes individuales que deben ser investigados. Se trata de decir la verdad frente a una campaña global de demonización. Y la verdad es clara: en Gaza no hay genocidio. Lo que sí hay es una organización terrorista que comenzó esta guerra con un intento de exterminio el 7 de octubre de 2023, que mantiene secuestrados a inocentes desde hace 700 días, y un Estado que, con todos los dilemas que implica, pelea por sobrevivir.
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The people accused of genocide sign a deal in no time to stop the war, while the leaders of those supposedly experiencing genocide take their time to discuss, sip nescafé, and smoke argila while debating whether stopping the so-called genocide on these terms would actually benefit them.
Impuesto mínimo global | La mayoría de los países desarrollados lo están aplicando. Para Uruguay era casi una obligación, dijo @fabobirnbaum en #Noticias5.