“Muy breve es la vida para disputas, disculpas, animosidades y pedidos de cuentas. Solo hay tiempo para amar y solo un instante por así decirlo para eso” Mark T
🚨Message to the People of Colombia:
I arrived today in Bogotá, grateful for the CNE’s invitation to once again observe your presidential runoff.
Tomorrow, June 21, Colombia stands at a decisive moment in its democratic history. The choice before you will test the courage and commitment of the Colombian people.
As the United States Founders boldly declared 250 years ago, freedom and right to vote are sacred gifts from God. To betray your vote for dirty money is an insult to our Savior.
Let me be crystal clear: this is your decision. The future of Colombia lies, as it has for decades, in YOUR own hands. You are a sovereign nation.
As someone born in here, with many friends and family that still call it home, I’d ask that you choose security, prosperity, unity, and the defense of democratic institutions.
May God grant you wisdom.
With respect, hope, and humility.
Carreta constitucional para esconder lo que ya todos sabemos: el señor Uprimny es un activista de izquierda que vota por Cepeda con convicción. Aquí vuelve a utilizar el derecho para darle ropaje jurídico a una decisión que es política.
Esta semana en mi columna ya denuncié su modus operandi.
https://t.co/t0r3rgw5Od
Nos programan desde el colegio para repetir palabras como "igualdad" o "justicia social" sin detenernos a pensar qué significan realmente. La cruda realidad es que no se puede fortalecer al débil debilitando al fuerte. El socialismo es una estafa intelectual que promete bienestar, pero solo reparte pobreza. #Laúltimabatalla @juanmgiraldor
Puedes ver el programa completo aquí
https://t.co/IfWPEdASSz
Y asi se fue NUESTRO MODELO para elecciones
Tienen que hacer un fraude muy bravo para cambiar esto
Y lo van a hacer
Asi que OJO! No te confíes, salgan a votar temprano y vamos a DAR LA PELEA por el tigre hasta el domingo
Al igual que Claudia López, no sé para que se esfuerzan tanto en explicar por qué van a votar por Cepeda. La razón es que son zurdos vergonzantes. Comparten sus mismas ideas, solo creen que las formas deben ser otras.
¿De La Espriella Fascista?
Por: Santiago Vélez Posada
En Colombia se volvió costumbre llamar fascista a todo lo que le incomoda a cierto sector de la izquierda. Abelardo de la Espriella es fascista. La seguridad es fascismo. La patria es fascismo. La familia es fascismo. La misa es fascismo. El orden es fascismo. Y si alguien niega ser fascista, entonces esa es la prueba de que es fascista.
La palabra dejó de funcionar como una categoría histórica y se convirtió en un arma política. Ya no sirve para describir un fenómeno concreto, sino para hundir al adversario, fabricar un enemigo y, de paso, darse importancia frente a él. Si el otro es fascista, quien lo denuncia ya no es un opinador más. Es un héroe de la resistencia que ya no discute con un candidato de derecha, sino que lucha contra el nuevo Mussolini.
Por eso conviene tomarse la palabra en serio. Fascismo no significa “derecha que me cae mal”. Tampoco equivale a una estética patriótica, una agenda conservadora, un discurso religioso o una política dura de seguridad. Todo eso puede ser criticable, pero fascismo es otra cosa.
El fascismo supone partido único, culto total al Estado, anulación del pluralismo, destrucción de contrapesos, movilización política violenta y desprecio por la democracia liberal. Mussolini lo resumió con una claridad brutal: “Todo en el Estado, nada fuera del Estado, nada contra el Estado”. No hablaba de estilo, sino de ambición totalitaria.
Por eso la acusación contra de la Espriella es tan floja. Se le puede criticar mucho, pues su estilo es duro, teatral y provocador. Sus frases irritan y sus promesas deben examinarse con lupa. Pero no propone abolir las elecciones, cerrar el Congreso, prohibir partidos, instaurar un partido único ni convertir al Estado en dueño absoluto de la sociedad.
De hecho, buena parte de su discurso va en dirección contraria: propiedad privada, libre empresa, reducción del Estado y rechazo a una Constituyente. Se puede estar en desacuerdo con todo eso. Lo que no se puede es llamar totalitario a quien, al menos en esos puntos, propone limitar al Estado y preservar el marco constitucional.
Lo que ha construido cierta izquierda es un fascismo por collage. Ponen a Mussolini al lado de Abelardo, citan a Umberto Eco, mencionan a Dios, patria y familia, agregan a Bukele, Milei y Trump, y esperan que el lector confunda asociación con demostración. También armaron un escándalo con la frase “por la razón o por la fuerza”, como si fuera una clave secreta del Duce, cuando es literalmente el lema del escudo de Chile.
“Por la razón o por la fuerza” es la descripción de cualquier Estado funcional. Primero viene la razón: la ley, el procedimiento, la orden judicial, la sentencia. Pero si alguien se niega a cumplir, aparece la fuerza legítima del Estado. De lo contrario, no hay autoridad, sino anarquía.
La palabra fascismo se volvió cómoda porque evita pensar. Evita preguntarse por qué tanta gente quiere seguridad, por qué tienen miedo, por qué se cansaron del crimen, del desgobierno y de la superioridad moral de quienes los tratan como bárbaros por pensar distinto. Es más fácil decir “fachos” que escuchar al país real.
El abuso de esa palabra no protege la democracia, sino que la empobrece. Cuando todo es fascismo, nada es fascismo. Pero lo más grave de esta moda no es llamar fascista a un condideto sin pruebas, sino invitar a romper amistades y lazos familiares con quienes piensan votar por él. Primero se convierte al adversario en monstruo y luego a sus votantes en parias morales con los que hay que cortar.
Eso no es antifascismo sino sectarismo, y de la peor especie, porque se disfraza de virtud y pide, en nombre de la democracia, exactamente lo que el fascismo siempre quiso: que la política invada la casa, la mesa y la amistad, y que nadie quede a salvo de la sospecha.
Abelardo de la Espriella puede ser exagerado, incómodo, estridente, teatral y discutible. Pero fascista no es.
Hace 4 años escuchamos a Petro, que les prometió moderación y que iba a respetar la constitución y demás. Le creyeron, les falló. Ahora Cepeda hace lo mismo y vuelven caer.
Ya no es ingenuidad es complicidad. Hecharle la culpa a su equipo si es una excusa tonta. @CathyJuvinao
#Colombia | La representante a la Cámara Catherine Juvinao confirmó que su equipo político apoyará al candidato del Pacto Histórico, Iván Cepeda, en la segunda vuelta presidencial; sin embargo, manifestó que no es una decisión que nazca de su voluntad o su preferencia.
“Mi equipo político tomó la decisión de votar por Iván Cepeda, eso es verdad. ¿Es una decisión que tomé yo? No. ¿Es una decisión que me guste a mí? No", indicó la congresista.
Un llamado a los que piensan votar en Blanco
No soy abelardista. No pertenezco a la manada, no repito “firmes por la patria”. De hecho, si Abelardo de la Espriella llega a la Presidencia, seguramente ejerceré frente a su gobierno el mismo control ciudadano que hice con los gobiernos de Duque y Petro.
Pero en esta elección tengo una convicción: desde el punto de vista democrático y moral no hay equivalencia entre las dos opciones. Mi voto será por Abelardo de la Espriella, no como acto de adhesión incondicional, sino como decisión de defensa constitucional frente a la continuidad de un proyecto que, a mi juicio, representa un riesgo inminente para la democracia .
Y Negar ese riesgo, a estas alturas, exige una dosis muy alta de ciego sesgo. Pues las alternativas que tenemos al frente no son iguales.
Sobre la candidatura de Cepeda: gobernadores, alcaldes, altos mandos militares y distintos medios han advertido las presiones de grupos armados sobre la población para coaccionar el voto. Y el país no puede normalizar que el “voto fusil” se convierta en parte del lenguaje electoral ordinario.
Esa es, quizá, una de las mayores derrotas morales de nuestra época: que, pese a esas denuncias, algunos pretendan hacernos creer que Cepeda " se la juega por la vida" o que representa la opción más ética.
A ello se suma otro riesgo: la continuidad del proyecto constituyente . Cepeda últimamente ha sido ambiguo sobre el tema, para facilitar adhesiones oportunistas, pero nadie puede ignorar que la constituyente es pieza central del proyecto político petrista. Y la historia latinoamericana enseña que las democracias también pueden desmontarse invocando al pueblo y reformando las reglas del juego desde adentro.
Además, Cepeda es la continuidad de un gobierno marcado por la corrupción, la destrucción del sistema de salud, el deterioro de la seguridad, la complacencia frente a estructuras armadas y el irrespeto permanente por los límites institucionales. Que ha degradado la dignidad presidencial. Por eso, un voto por él es legitimar esa forma de gobernar.
Pero incluso si alguien considera que ambas opciones son igual de malas, populistas o riesgosas, hay una razón institucional para no ponerlas en el mismo plano: con Abelardo seguiremos teniendo Constitución del 91, separación de poderes y herramientas para hacer oposición. Con Cepeda, en cambio, estaríamos ante una reelección material del petrismo, pero con muchos menos contrapesos.
Y es que Cepeda iniciaría gobierno con fiscal, procurador y contralor elegidos por Petro; consolidará mayorías en la Corte y en el Banrepública; y contará con una bancada significativa en el Congreso, reforzada por mermelada. En ese escenario, los controles que limitaron parcialmente a Petro dejarán de funcionar.
El resultado sería lo que el profesor Mauricio Gaona llama una dictadura constitucional: un régimen que conserva apariencia de democracia, pero vacía de contenido la separación de poderes, los controles institucionales y el sistema de pesos y contrapesos.
Por eso, más allá de simpatías o antipatías personales, esta elección exige un balance serio. No se trata de escoger un líder perfecto. Se trata de preservar las condiciones mínimas para seguir discutiendo en libertad, haciendo oposición y defendiendo la democracia.
Frente a Abelardo, habrá control, crítica y oposición. Frente a Cepeda, el riesgo es que mañana ya no existan las mismas herramientas para ejercerlas.
@DanielRaisbeck No entiendo como la zurderia, cuyo mayor “orgullo es que son muy intelectuales y leídos” han convertido a figuras como Carrillo y Levy Rincon en sus referentes.
De verdad que están muy mal.
Colombian Presidential Candidate, “El Tigre (THE TIGER),” Abelardo de la Espriella, is a Smart, Strong, and Tough Leader, who fights tirelessly for, and loves, his Great Country and People, just like I do for the United States of America. As President, Abelardo will be tremendously successful in leading Colombia to Grow the Economy, Create Jobs, Promote Trade, Stop Illegal Immigration, Crack Down on Crime and Drugs, and Restore LAW AND ORDER! Abelardo is running against a Radical Left Marxist in the Runoff on Sunday, June 21st — The results of this Election are very important to the future of Colombia and its relationship to the United States which, if Abelardo wins, and because of his competence and love of his Country, will have the total support and strength of the United States behind him. Because of his tremendous accomplishments in life, and his political support for me, it is my Honor to give Abelardo my Complete and Total Endorsement. GET OUT AND VOTE FOR “EL TIGRE” ABELARDO DE LA ESPRIELLA — HE WILL NOT LET THE WONDERFUL PEOPLE OF COLOMBIA DOWN. It will rise to a new height of Greatness! President DONALD J. TRUMP
( TS: Jun 17 2026, 10:13 PM ET )
@lafm Juvinao, al igual que López y Fajardo, son unos zurdos vergonzantes. En el fondo, creen en las mismas ideas empobrecedoras, solo que no le gustan las formas de Petro, Cepeda y su combo.
Ya las veremos votando por Cepeda.
@luisangelgd@CathyJuvinao@JotaPeHernandez Juvinao, al igual que López y Fajardo, son unos zurdos vergonzantes. En el fondo, creen en las mismas ideas empobrecedoras, solo que no le gustan las formas de Petro, Cepeda y su combo.
Ya las veremos votando por Cepeda.