Con el tiempo casi todo el mundo se da cuenta que lo verdaderamente importante no es conseguir objetivos, metas o demostrar la supuesta valía que la sociedad ensalza. Con el tiempo saboreas que lo que llena de vida son otras cosas: risas compartidas, abrazos que sanan, experiencias al lado de quien las absorbe como tú, palabras de aliento y conversaciones en las que todo parece que tiene sentido. Detalles, cotidianidad y un entorno sano. La felicidad no existe, pero si algo se le acerca es la calma que llega cuando aprendes a observar y a cuidar de esto. Sin duda