Si Milei hubiese ido a un club de barrio cuando era chico; hoy tendría un grupo de amigos para comer un asado y sentiría menos odio por la vida.
Los clubes, te salvan de una familia disfuncional y cualquier realidad económica adversa.
Milei admira a Thatcher, Villarruel reivindica a la dictadura y Marra está disconforme con que seamos independientes de España. Más que reescribir la historia, lo que quiere esta gente es vivir en otro país. Que se muden y que dejen de joder al resto. La puerta está abierta.