Es tan obvio que esto no es un descargo casual sino lisa y llanamente discurso de odio, todo en este video reactiva estigmas históricos sobre pobreza, migración, etc; desde su tono y frases hasta toda la puesta en escena.
Me llegó una carta documento de un paraguayo que vive en la Villa 31 enojado por pedir que desarmen todas las villas y deportar a los inmigrantes. Lo peor es que me pide USD40.000 de extorsión.
A estos tipos: Váyanse a cagar, no negoció con usurpadores ni delincuentes. Vamos a ganar esta batalla cultural.
Hablar de paraguayo villero da a entender la clase de persona que es, no solo porque emite comentarios xenofobicos y clasistas, si no también porque muestra su verdadera cara, dejando claro que quiere fuera del país toda persona que no cumple con sus cánones de "Argentino blanco"