Lo mejor es que Argentina jugando mal llegó a la final, y el actual campeón estuvo a 3 minutos de los penales.
Mirá si no seremos buenos.
Esta generación es demencial.
El mejor jugador de la historia de los principales equipos españoles es argentino.
En Real Madrid, Alfredo Di Stefano.
En Barcelona, un tal Messi.
En Valencia, Mario Alberto Kempes.
El Atlético Madrid es directamente una filial argentina.
Deberían ser más agradecidos con los que les enseñaron a jugar al fútbol.
Nos va a llevar un tiempo, porque perder una final duele, y al dolor hay que darle su lugar. Pero un día nos vamos a despertar y nos vamos a acordar, sobre todo, de las cosas increíbles que hizo Messi en su atardecer, y de lo que sufrimos con Cabo Verde, y de cómo resucitamos en 12 minutos en octavos, y de los goles de Julián y Lautaro contra Suiza, y de cómo se lo dimos vuelta a los ingleses en la semifinal. Y vamos a darnos cuenta de que hicimos un Mundial increíble, y todo mientras teníamos que bancarnos a un montón de imbéciles que hablaron hasta por los codos, imbéciles que no tienen ni idea de fútbol ni de nuestro modo de ser y de actuar, tejiendo teorías conspirativas que nos indignan, pero en el fondo deberían causarnos gracia.
Los más grandes ya lo vivimos en Italia 90: hay Mundiales que no te dejan una estrella más en el pecho, pero alimentan tu Historia.
Así que gracias, Selección Argentina. Un abrazo grande y gracias por todo.
A los que estaban esperando con cuchillo y tenedor. Disfruten, coman que seguro tenían hambre desde hace rato. Un equipo memorable que no dio respiro durante 5 años. Goleadas legendarias, momentos épicos. Hay mil episodios por contar de estos tipos con mil sonrisas de por medio.
Dentro de los puntos altos, el Mundial de Nicolás Tagliafico me pareció soberbio. Como siempre. A la altura de lo que es jugar para tu país. El mejor 3 de la historia de la Selección Argentina. Siempre dejando la vida en cada pelota. Estaba todo roto y seguía corriendo. Honor.
¡GRACIAS INFINITAS, MUCHACHOS! No alcanzan las palabras para agradecerles cómo defendieron la camiseta. Nos hicieron llorar, gritar y, sobre todo, volver a creer. ¡Son eternos! 🩵🤍🏆
Le dimos vuelta una semifinal del mundo a Inglaterra en 7 minutos, sobre la hora, metiéndolos en un arco, con el parche de campeón en el pecho y con Messi jugando con el alma. No hay más que esto, boludo. Vivimos historia
Estamos en las semifinales de la Copa del Mundo.
Contra todos y hasta donde sea.
Argentina vuelve a protagonizar y estar a la altura de otro Mundial.
No se queda a mitad de camino.