La distopia de tener que defender al país de nuestros propios gobernantes.
No de una potencia extranjera, ni de una guerra, una invasión o una pandemia.
Hubo que organizarse para cuidarnos de nuestro propio gobierno.
Increíble.
Los españoles le dan la copa al Rey, nosotros se la damos a un almacenero de Sarandí devenido en utilero y talismán grupal. Así somos. Odiennos tranquilos.
Que alguien le avise a esta boluda que cuando en Estados Unidos las personas negras no se podían sentar en el colectivo, la legislación argentina les permitía ser presidentes de la nación.
Nunca he olvidado, ni nunca podré olvidar, ese momento en que Sam Neill nos representó a todos los que amamos y a los amarán en las generaciones futuras a los dinosaurios. Gracias por tanto, eterno doctor Alan Grant.
Europeos llorones. Arabia Saudita le hizo 21 fouls (con 6 tarjetas amarillas) a Argentina en 2022, que solo pateó 2 veces al arco. No recuerdo a nadie, absolutamente nadie, llorando con que jugaron sucio. Holanda le hizo 30 fouls, ¡30!, nadie jamás dijo que jugaron sucio.
Creo que es la primera vez que veo consecuencias sobre el pelotudo acto cometido por pelotudos sin preparación atrás de medios cámaras y micrófonos, diciendo cualquier pelotudez.
Irónicamente (o no tanto) y tristemente, es sobre un futbolista. Porque nosotros, en lo importante.