1) “¡Bi-lle-teeera, perdió la billeteeera!”
2) “Botteeero, Botteeeero”
3) “¡Juan Manuel Bottero, Juan Manuel Bottero!”.
Y apareció Juan Manuel Bottero a recuperar su billetera.
Con ustedes, la hinchada del campeón del mundo.
El único que fue para adelante. El único que no se relajó después de ganarle a los descendidos. Tomas Aranda entendió a la perfección como jugar estos partidos pero los hijos de puta de los compañeros decidieron trotar la cancha. Váyanse a la mierda.