Tener una relación sana no es fácil. Hay que permanecer cuando las circunstancias no acompañan, ceder, comunicar y estar dispuesto a darle espacio a otra historia que no es la tuya. Esto no va de destino o de “si tiene que ser será” sino de estar dispuestos a que funcione. Y dan igual las excusas porque la realidad es una: si quieres un vínculo sólido y a largo plazo no te queda otra que trabajar por mantenerlo vivo
Lujos que no parecen lujos pero que sí lo son:
– Vivir a menos de 15 minutos de tu trabajo
– Agua caliente 24/7 en tu casa
– Vecinos tranquilos y días relajados
– Árboles frutales en tu jardín
– Mañanas lentas con desayunos largos
– Regresar con bien a casa todos los días