¿Por qué Argentina? ¿Por el cobre, por el litio, por la energía abundante, por los alimentos, por el Atlántico Sur, por la proyección a la Antártida, por ser un país rico y gigantesco alejado de conflictos bélicos y con cohesión étnica y religiosa? No lo sabemos. Pero ojo que no les salga el tiro por la culata, y que toda esta operación berreta del globalismo balcanizador, nos hermane en un nacionalismo fraterno dispuesto a encarar la independencia definitiva.
¿Y si el mundial fue el efecto mariposa?
El oportunismo asqueroso y repudiable que vimos en el uso del fútbol por parte de criminales como Netanyahu, no debe hacernos perder de vista que Israel está asociado con Gran Bretaña la extracción de petróleo en Las Malvinas para su empresa Navitas Petroleum violando la soberanía argentina sobre las islas. Hace tiempo que lo venimos denunciando en la Cámara de Diputados.
El Comité Especial de Descolonización de la ONU y en la Asamblea General han adoptado resoluciones recurrentes sobre la soberanía de las Malvinas. Israel ha llegado a alinear su voto con el bloque británico y estadounidense en contra de resoluciones impulsadas por Argentina; en otras ha mantenido una postura de abstención o ha estado ausente en dichas votaciones.