Es mi jefe, no puedo llevarle la contraria. Me gusta trabajar en el bar y hablar con los clientes, no me gustaría perder este empleo.
Lo de Sam y yo… fue algo pasajero.
Sam debería tener más carácter que andar esquivándote como si fueras el problema. Pero bueno lo que sí te digo es esto: no dejes que te hagan sentir pequeño en tu propio espacio. Es tu trabajo también, no solo el suyo.
El primero es gratis, el segundo hay que ganárselo. Órdenes del jefe.
— Lo apunta todo rápidamente en su mini libreta. Le guiña el ojo y va a prepararle primero el té.
Tras unos minutos, regresa con la comanda.—
Me llamo Scott, por cierto.
@fairybleeding — O tu beso de bienvenida, podría aceptar otro por tus duras palabras, chico.— Alza las manos al facilitarle el trabajo. No piensa dejarlo en paz.
— Negro, sin leche. Si tienes bergamota mucho mejor. Quedará bien con esos pancakes.