"No permitas que las preocupaciones te roben la paz del alma. Todo pasa, pero Dios permanece. Cuando sientas debilidad, mira a Cristo y encontrarás fortaleza. Cuando aparezcan las dudas, vuelve a la oración y descubrirás que quien tiene a Dios nada le falta" (S. Teresa de Jesús)
"Imagina perder a una persona que no anda con cualquiera, que no necesita salir de fiesta, que no juega con los sentimientos, que tiene claro lo que quiere, que ha trabajado duro por todo lo que tiene, que sabe comunicarse con madurez, que conoce su valor, y aun así, solo te quiere a ti. Perder a alguien con esa convicción y lealtad tan firme no es solo perder una relación. Es perder una conexión con alguien que tiene una profundidad y una integridad que casi no se encuentra hoy en día. En un mundo donde muchos prefieren aparentar antes que ser, reconocer y valorar a alguien que ama en silencio, con entrega real y sin condiciones, es una verdadera muestra de sabiduría. La vergüenza más grande no es que se haya ido, es no haber sabido ver el valor de su alma cuando todavía estaba contigo."
Los hombres pueden trabajar hasta la madrugada, despertarse a las 5 de la mañana, estar endeudados, desanimados, solos, y aún así tener fe en que algún día todo va a salir bien.