las mujeres que saben trabajar y amar de verdad, no se derriten por dinero, se derriten por respeto, cuidado, amor verdadero y responsabilidad afectiva.
hoy despediré este año aplaudiendo mi valentía, mi fuerza y mi resiliencia. Porque solo yo sé cuánto me ha costado, y solo yo sé por todo lo bueno y lo malo que pasé.