Mi love language es soltar la racionalidad. Sobrepienso hasta por pasatiempo o soy dado a sobreexplicar lo que sea. Sé que estoy cómodo cuando hablo de las cosas más estúpidas o con algunas acciones impulsivas, incluso con solo acompañar en silencio.
Yo siempre voy a creer que los que empiezan una relación a los días de haber terminado otra: primero, no quieren a nadie y segundo, esa persona ya estaba ahí desde antes. El amor de tu vida jamás cometería una traición por ti o hacia ti, fin.
Cuando en Hey, Arnold salió un tipo que cuidaba palomas y decía no entender a las personas, pero sí a las aves, vi mi futuro. Yo también me quiero ir volando con lo cansado que estoy de la gente. Ya hasta los pájaros son mis roomies porque hay nidos en varias partes de mi casa.
"Lo único que te pido a cambio es que cuando hables conmigo, cuides tus palabras. Que tus palabras sean justas, que sean del tamaño de tus sentimientos, porque si tú me dices no, para mí es no, y si me dices llueve, para mí está lloviendo. Y si me dices amor, para mí es amor".