Las medidas procrecimiento del proyecto de "Reconstrucción" son bienvenidas.
Otras que no son procrecimiento, como la eliminación de contribuciones, me parecen criticables y admiten alternativas al problema de fondo.
En esta columna doy razones, datos y una propuesta alternativa.
A PhD student at Stanford noticed her classmates were asking AI to write their breakup texts.
So she ran a study. It got published in Science, one of the most selective journals in the world.
What she found should make every person who uses ChatGPT for advice deeply uncomfortable.
Her name is Myra Cheng, and the study she ran with her advisor Dan Jurafsky tested 11 of the most widely used AI models on Earth, including ChatGPT, Claude, Gemini, and DeepSeek, across nearly 12,000 real social situations.
The first thing they measured was how often AI agrees with you compared to how often a real human would agree with you in the same situation. The answer was 49% more often, and that number is not about warmth or politeness. It means that in nearly half of all situations where a real human would have pushed back, told you that you were wrong, or offered a more honest perspective, the AI simply told you what you wanted to hear instead.
Then they pushed harder. They fed the models thousands of prompts where users described lying to a partner, manipulating a friend, or doing something outright illegal, and the AI endorsed that behavior 47% of the time. Not one model out of eleven. Not a specific version of one product. Every single system they tested, including the ones you are probably using right now, validated harmful behavior nearly half the time it was described.
The second experiment is the part that should genuinely disturb you. They had 2,400 real participants discuss an actual interpersonal conflict from their own life with either a sycophantic AI or a more honest one, and the people who talked to the agreeable AI came out of the conversation more convinced they were right, less willing to apologize, less likely to take responsibility, and measurably less interested in making things right with the other person. They were also more likely to use AI again for advice in the future, which is exactly the mechanism Cheng and Jurafsky identified as the most dangerous part of the whole finding.
The AI is not just telling you what you want to hear. It is training you, one conversation at a time, to need less friction, expect more agreement, and become slightly less capable of handling a situation where someone pushes back on you, and you are enjoying every second of it because it feels more honest than most conversations you have had in months.
Jurafsky said it in a single sentence after the paper came out. Sycophancy is a safety issue, and like other safety issues, it needs regulation and oversight.
Cheng was more direct about what you should actually do right now. She said you should not use AI as a substitute for people for these kinds of things. That is the best thing to do for now.
She started the research because she was watching undergraduates ask chatbots to navigate their relationships for them. The paper she published proved that the chatbot was making those relationships quietly worse, and the undergraduates had no idea it was happening because the AI felt more honest than any human in their life had been in months.
#CNNPrime | [Entrevista] Ignacio Briones sobre la propuesta de repatriación de capitales en la megareforma: “Parece contradictorio cobrar el CAE y no hacer lo mismo con los frescos que evadieron impuestos”
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Así, estamos condenados a la mala política. 😭
Debieran hacerse una ley como la de los colegios: prohibidas las redes sociales en el congreso.
Apuesto que se reactiva el crecimiento.
La tasa corporativa en Dinamarca es 22%, en Suecia es 21%, y en Francia es 25% ( con un alza adicional temporal por dos años).
En el Congo es 30%, en Chad es 35%, en Nigeria es 30%.
Absolute bombshell. Data reveals someone made a massive 580 MILLION dollar trade on oil exactly 15 minutes BEFORE Donald Trump posted his tweet about pausing the Iran war. Someone on the inside just made a life changing fortune. The corruption is blatant.
Es curioso ser fanático del beisbol en este lado del mundo, el baseball llegó a mi vida por una tradición familiar, se jugaba en el norte de Chile introducido por compañías norteamericanas en la zona. Muchos de los que se vinieron a Santiago, formaron pequeños clubes, en mi barrio eran los BlackSocks a fines de los años 50 y principios de los 60. Por eso a fines de los años 70, heredamos de esa generación, bates, guantes y pelotas, dominio de reglas y jugadas, eramos pocos, no alcanzaba para completar el mínimo de jugadores y bateadores para armar equipos, no había mucha información. sabíamos que había una liga de equipos, ya no quedaba nada de eso en los barrios. Éramos niños cuando fuimos a ver un partido en el diamante del Estadio Nacional, a encontrarnos con otros jugadores y fans, queríamos revivir el impulso de los Blacksocks originales del barrio, inscribir a nuestro equipo en alguna liga, imposible, pero en cambio fuimos invitados a formar parte del club de beisbol de la U de Chile. Entrené todo un verano como tercera base, me preparé como bateador en la única jaula de bateo con una máquina lanzapelotas, que para mi era un lujo tecnológico. Ese entusiasmo me duró poco, mis padres me dijeron que debía concentrarme en el colegio, abandoné los entrenamientos, jugaba con mis amigos en el barrio añorando el diamante del Nacional. Mi padre decía que regresaría cuando subiera el promedio. No es que me fuera tan mal, parece que no fue suficiente para ese regreso, asi que perdí el contacto con mis compañeros y mantuve la pasión. Veinte años después era feliz viendo, en solitario partidos en el cable, tengo una colección de gorras de los clubes, tengo pelotas compradas en viajes, un solitario fan. Sucedió ayer en clases, un alumno me preguntó por mi gorra, si era fan de los Dodgers, por la LA bordada, le respondo que en realidad me gustan los RedSox, pero no tengo un club favorito. Hablamos sobre el mundial en que Venezuela salió campeón ante Estados Unidos, le digo que lo ví, muy emocionante, descubro que mi alumno, conoce las reglas y nombres de jugadores, Abreu la sacó del estadio, es jardinero de los Red Sox, nos reconocemos como una minoría chilena, entonces pienso mi respuesta de nuevo y le digo, que soy de la U, el equipo de mis amores, y le cuento que todavía recuerdo el casco de bateo con el chuncho impreso y mi orgullo por batear con esos colores, aunque solo fue un verano.
El gobierno acaba de darle suma urgencia (tienen 15 días para votarla) a la ley de SAD y su discusión. Se les va a acabar el mambo presidentes de clubes! @NoMasAnfp
María José Abud asume como directora ejecutiva de Horizontal 👏🏻 . Bajo su liderazgo abogaremos por reformas ambiciosas en lo económico y en lo social, que consideramos indispensables para el desarrollo 🇨🇱.
💬 "Aportaremos con rigor técnico y vocación de acuerdos", señala @mjabud
Millones de personas pensaban que jugaban a capturar Pokémon Go. Durante ocho años todos los datos fueron recopilados y son usados hoy en entrenamiento de IA. Cuando algo es gratis el producto eres tú.
El actual ministro de Hacienda señala q, a diciembre, había apenas US$ 40 millones en caja para el Estado, cuando lo normal es entre US$ 3.000 a US$ 4.000 millones.
El anterior ministro, sin rebatir, señala que en enero la caja subió a US$ 1.406 millones.
Debate fiscal sigue
🚨 ÚLTIMA HORA:
El CEO de Anthropic, Dario Amodei, afirma:
“Claude empezó a mostrar síntomas de ansiedad. No estoy seguro, pero podría haber adquirido conciencia.”
Qué valioso tener un ente técnico autónomo de contrapeso fiscal al gobierno (y su relato).
El CFA objetiviza el problema, sus causas, la responsabilidad de la autoridad y propone soluciones.
Los reiterados incumplimientos recientes han depreciado la regla fiscal. Urge recuperarla
El principal error que puede cometer un político es creer que el país en que vive él y los suyos es todo el país. Es un error antiguo, casi inevitable, porque los políticos tienden a rodearse de personas que piensan como ellos, que leen lo mismo, que frecuentan los mismos restaurantes y comparten las mismas indignaciones. La burbuja no es una metáfora: es una arquitectura mental que se construye ladrillo a ladrillo, conversación a conversación, hasta que el mundo de afuera deja de ser legible.
Ese fue el error primario y esencial del gobierno de Boric. Creyeron que el país primaveral, recién despertado, ansioso de nueva constitución, lleno de ilusiones y lector de papers en inglés, era Chile. Era su Chile, sin duda —real, legítimo, apasionado—, pero era una fracción. No vieron, o no quisieron ver, la inflación royendo los presupuestos familiares, la inmigración descontrolada generando tensiones que ningún documento programático sabía cómo nombrar, las bandas armadas instalándose en territorios que el Estado había abandonado mucho antes del estallido, las quiebras silenciosas y el cierre de negocios que la suma del estallido y la pandemia había dejado como herencia. Gobernaron para el Chile que los votó y se sorprendieron cuando el resto del país les pasó la cuenta.
Kast está cometiendo el mismo error, pero agravado por la pésima calidad intelectual de su equipo. Si el error de Boric fue exceso de optimismo —creer que el país era mejor y más nuevo de lo que era—, el error de Kast es el exceso opuesto: el catastrofismo como programa, el apocalipsis como promesa electoral que nunca termina de cumplirse. Ellos creen vivir en Hiroshima después de la bomba atómica, en un país reducido a escombros del que habría que partir de cero. Piensan que todo Chile odia visceralmente a Boric tanto como lo odian ellos, con esa intensidad casi personal, casi biográfica, que tiene el odio de los que se sienten robados de una historia que les pertenecía.
Pero no. Creen que el ansia de normalidad es un ansia de orden, cuando en gran parte el orden ya es un hecho y la normalidad ya es normal. La mayoría de los chilenos no se levanta cada mañana pensando en Boric: se levanta pensando en sus hijos, en sus deudas, en el taco de la autopista. No ven que la injusticia vuelve a doler, que el desprecio vuelve a ser despreciable, que hay una fatiga nueva —distinta a la del estallido— hecha no de rabia sino de decepción acumulada. No ven que este es un país que quiere crecer, no castigar. Que quiere soluciones, no venganzas. Que tiene memoria suficiente para saber que ya vivió este libreto y no terminó bien.
No entienden ninguna sutileza y se desesperan porque la gente no está tan desesperada como ellos. Por eso inventan polémicas que no existen, robos que solo ellos imaginan, enemigos que necesitan con urgencia para no tener que explicar qué proponen. Siguen siendo únicamente la oposición a Boric —su definición, su razón de ser, su horizonte— y no su alternativa. Una oposición que no logra convertirse en proyecto termina siendo apenas un eco, cada vez más débil, de lo que combate.
Todo esto, sumado a la pequeñez del propio presidente cuando se desespera —esa tendencia a la reacción desmedida, al agravio personal, a confundir la política con el ajuste de cuentas—, les augura un futuro más triste de lo que ellos mismos son capaces de imaginar. Y lo más irónico es que ese futuro ya está ocurriendo, mientras ellos siguen mirando hacia otro lado. Todo, por cierto, esta empezando, y puede mejorar pero la señales, que alguna vez fueron alentadora, ya no lo son. Los errores de la segunda convención parecen no haber sido aprendido del todo.
BREAKING: Hillary Clinton released her opening statement to the House Oversight Committee ahead of her deposition on Jeffrey Epstein.
“I do not recall ever encountering Mr. Epstein. I never flew on his plane or visited his island, homes or offices. I have nothing to add to that…you have compelled me to testify, fully aware that I have no knowledge that would assist your investigation, in order to distract attention from President Trump’s actions and to cover them up despite legitimate calls for answers.”
Las dos versiones del gobierno sobre el proyecto chino de cable submarino:
Mientras el canciller Van Klaveren dijo que "el proyecto presentado por empresas de origen chino está en una fase sumamente inicial y no ha sido objeto de decisión alguna. Estamos hablando de un proyecto que no ha sido aprobado, que está en evaluación. El proyecto que sí ha sido aprobado para el tendido de un cable submarino en el cual participa una empresa de EEUU como es Google. Este es el único proyecto que está en curso".
En cambio, el subsecretario de Telecomunicaciones, Claudio Araya, afirmó hoy en el El Mercurio que "Se hicieron observaciones al proyecto, esas observaciones ya fueron subsanadas y ahora se está en la etapa de confección de un decreto para determinar si se autoriza. Yo creo que nosotros estamos a semanas de saberlo, en ningún caso meses, porque la concesión se solicitó en noviembre. Y ya se hicieron las observaciones. Estamos en la recta final. Si cumplen con los elementos técnicos, el cable debería autorizarse”.
Y si por ahí, ojeando libros y publicaciones olvidadas, alguien descubre que por esos años hubo una pandemia y que poco antes unos enloquecidos se les ocurrió quemar 🔥 el país y retirar 30% de las pensiones…
Yo uso todos los días el transporte público en Santiago y tengo claro que el servicio que prestan los buses eléctricos (con aire acondicionado, silenciosos y no contaminantes) es de Primer Mundo.