@twfortu@CanessaLuciano En el futbol existe también " la liga". Uy no ligó. Si Muslera no se hace ese gol en contra hoy todos estaban alabando que Uy le jugó de igual a igual a España y el gran planteo de Bielsa.
El prototipo del izquierdista posmoderno: pregona el anticapitalismo en sus discursos, pero ama el dinero y cuando puede se hace millonario. Tiene razón Bielsa: el fútbol ya no pertenece a los pobres sino a quienes, como el, se hicieron ricos con este deporte. Cínico!!
Today in 1973, the greatest horse race in history was run.
Secretariat won the Belmont Stakes by 31 lengths to become the Triple Crown winner and set a world record time that has never been beaten!
🎥: CBS Broadcast
URUGUAY Y SU “PENSAMIENTO ALICIA”
La pobreza intelectual de nuestra política nos ha llevado a dejar de discutir ideas reales para pasar a discutir identidades emocionales incongruentes.
La izquierda es un conjunto de corrientes de pensamiento incompatibles entre sí. Basta mirar la realidad uruguaya para comprobarlo: marxistas, burócratas estatales, liberales progresistas, centro izquierda, sindicalistas, tecnócratas y sectores completamente contradictorios que conviven bajo una misma etiqueta emocional: “ser de izquierda”. Un conglomerado que prioriza lo políticamente correcto por sobre las convicciones, que terminan siendo un océano de contradicciones diarias y permanentes.
En definitiva, el conglomerado de izquierda coincide en una sola cosa: más Estado, más regulación, más redistribución y más dependencia política administrada desde el poder.
Y después ellos mismos – estatistas patológicos – le dicen fascistas a los liberales, siendo ésta la combinación perfecta de contradicción e ignorancia.
Desde hace décadas la anestesiada y adormecida sociedad uruguaya vive lo que Gustavo Bueno define como el “pensamiento Alicia”: esa idea infantil de que las cosas se resuelven con buenas intenciones; en la más completa ingenuidad de creer que esas buenas intenciones garantizan buenos resultados, y que no son demagogia pura.
En Uruguay vivimos rodeados de palabras hermosas: justicia social, inclusión, solidaridad, redistribución, Estado presente.
Todo suena noble, humano y sensible. Pero absolutamente nadie analiza las consecuencias reales que producen esas políticas “buenistas”. El discurso bonito en el estrado, mientras la realidad es desesperante, y no refleja esas emociones de pulpito.
Lo cierto es que detrás de estas “buenas intenciones” (demagogia) presentadas como solidaridad se esconden más impuestos, más burocracia, más clientelismo, más regulación, más poder al poder, y menos productividad, menos libertad y una sociedad cada vez más dependiente del poder político.
El problema es que acá ya no discutimos racionalmente, sino que los hacemos con los instintos y las emociones. Son los sentimientos los que definen las leyes y la política. Nos hemos vuelto relativistas, y el gran problema es que cada hombre tiene un sentimiento diverso, y cuando el poder eleva el sentimiento a categorías jurídicas, que deberían ser abstractas, objetivas y universales, lo que sucede es que entramos en la barbarie legal (la ley de ideología de género es el mayor ejemplo que les puedo dar, entre muchos otros). Y entonces, como el poder se centra en nuestros sentimientos, terminamos aceptando nuestra propia esclavitud y cadenas, y así levantamos banderas pidiendo más Estado, más regulación, más prohibiciones. Y todo “por el bien común”. Y así el expolio legal se transforma en virtud política simplemente porque viene envuelto en un lenguaje emocionalmente agradable.
Uruguay se acostumbró a evaluar a los gobiernos por sus intenciones declaradas y no por sus resultados concretos. Por la emoción, no por la razón. Por la intención, no por los efectos. Por la demagogia, no por la verdad.
Y mientras seguimos atrapados en ese relato sentimental, el país se estanca, la educación se deteriora, la productividad cae y el aparato estatal sigue creciendo como si fuera una religión civil que nadie se atreve a cuestionar.
Uruguay se parece cada vez más al País de las Maravillas, donde las palabras significan lo que el poder quiere que signifiquen, donde aumentar impuestos es “solidaridad”, perder libertades es “protección”, depender del Estado es “justicia social” y cuestionar todo eso te convierte automáticamente en el villano del cuento. Como decía Humpty Dumpty: “la cuestión es saber quién manda, eso es todo”.
Hace tiempo que en Uruguay no manda la razón, ni los resultados, ni la verdad sino las emociones, la corrección política y la demagogia sentimental disfrazada de virtud.
@FcardonaUy No te vistas con ropa ajena ,el proyecto arrancó en gobierno de LLP
Después vino la aprobación de la inversión por COMAP 17/12/2025
Vos no hiciste nada ,solo firmar
@ladobtvciudad Imposible definir la forma de pensar de Mujica. No fue capaz de escribir un libro, ni siquiera un ensayo. Sin ideología ni teoría a llevar a la práctica. La periodista dice " era pragmático", es decir no era nada.
El fútbol es un deporte de baja puntuación -pocos goles- donde el azar juega un rol importante y el resultado es, a pesar de las diferencias técnicas, incierto. Todo lo contrario del básquetbol y el voleibol, donde la alta puntuación hace casi imposible que un equipo muy inferior le gane al otro. En este caso, el sistema de playoff es espectacular, razonable y justificado. Usarlo en el fútbol convierte al campeonato en una lotería donde prevalecen muchas veces los menos capaces. Puede ser inevitable en campeonatos internacionales o continentales. Aplicarlo a los nacionales produce un fútbol chiquito y tapiado. @tapiachiqui
Como profe de vóley lo digo.
Buen día, amigos!
Desde el Queguay, les comparto la excelente nota de @maguirreh en "El País" de hoy. ¡Imperdible! (8').
La acompañamos con alguna imágenes de dónde nos encontramos acampados con el Estanislao.
"El músculo y el cerebro"
Usted vio el acto del 1 de mayo? No, calma... Para tranquilidad de este peculiar nicho que últimamente nos “corre por derecha”, acusándonos de “ensobrados” entregados a la izquierda, no fuimos al evento. Pero por motivos laborales vimos algunos momentos del mismo, que nos llamaron poderosamente la atención.
Las caras enojadas, los puños crispados, los gritos desencajados para hablar ya sea sobre Maduro, de los empresarios explotadores o del demoníaco “lucro” de las AFAP. El alarido de un orador por “Palestina libre”, y una tibia respuesta de la audiencia, tal vez más pendiente de dar vuelta el mate, o de relojear el choripán.
Capítulo aparte es el rol de los políticos que van a esa plaza, casi como si fuera una romería. El presidente Orsi, de saco y regalando gestos. Jorge Díaz, con su perenne expresión de filósofo en reflexión. El “Pacha” Sánchez, luchando con una silla chica de más. Carolina Cosse derrochando simpatía, y Gabriel Oddone con el look más popular que pudo encontrar en su guardarropa (puede rendir más).
Pero lo que realmente choca, al menos para quien mira eso de lejos, es el tono de los discursos. Porque no es solo la furia. Es que se usa para decir cosas que no tienen sustento alguno.
Un ejemplo claro: una oradora dijo muy suelta de cuerpo que el plebiscito sobre seguridad social del 2024 “partió aguas”: “De un lado quedó la clase trabajadora y del otro el gran capital, las clases dominantes y sus mercenarios”. El problema que plantea este discurso tan sofisticado es que solo el 38% de los uruguayos acompañaron la postura del PIT. De 2.760.000 habilitados, apenas 976 mil quedaron de lado de las aguas de la gremialista vociferante. Si todo el resto son el gran capital y las clases dominantes es que vivimos en un país desarrollado y no nos dimos cuenta. Porque para pagar a tanto mercenario no alcanzarían las comisiones de 4.000 AFAP.
Bromas aparte, lo que llama la atención es que se pueda decir tanto disparate, con tanta suficiencia y agresividad. Y que haya tanta gente influyente que crea que tiene la necesidad de ir a escuchar esas cosas.
Pero no vaya a creer que es un tema sólo de la barra sindical, a quien siempre se puede justificar en la carencia de refinamiento intelectual. Con otro tono, buena parte de ese discurso se puede escuchar en figuras más pulidas.
La semana pasada, por ejemplo, tuvimos una especie de polémica virtual con Mauricio da Rosa, doctor en Economía formado en Francia, y que suele defender posturas ideológicas bastante similares a los señores del Pit-Cnt. Sin el exceso abdominal, y con otro don de gentes. En una entrevista con La Diaria, Mauricio sentenció que “en Uruguay hay pobreza porque hay desigualdad” y que “el problema central es distributivo”.
Y agregó que “la evidencia señala de forma abrumadora que los países más desiguales tienden a tener mayores niveles de pobreza”.
Mauricio es una persona encantadora (perdón por la no arrobada), pero lo que dice no es así. Uruguay es más igualitario que Estados Unidos, y sin embargo un “pobre” allá vive mejor que una clase media acá. La India tiene un Índice Gini de desigualdad 10 puntos “mejor” que Inglaterra. ¿Dónde cree usted que hay más pobreza? Y Burkina Faso es muchísimo más igualitario que Noruega. Está bien que según Reporteros Sin Fronteras ese país africano nos da una paliza en Libertad de Prensa (sólo mientras no gobernó el FA, eso sí), pero ¿alguien preferiría nacer pobre en Uagadugú que en Oslo?
Así como un dato de desigualdad no dice nada para entender cómo es una sociedad, y es apenas una justificación ideológica para canalizar políticamente el resentimiento atávico que todos llevamos dentro, lo que más choca de esta mirada ideológica que atraviesa a los capitostes del Pit y a académicos como Mauricio, es que sus recetas tampoco funcionan para atacar la pobreza.
Lo que ellos plantean es que el estado le saque a los “ricos”, y le dé a los pobres. Y sin ninguna contraprestación, no sea cosa que alguien crea que no tienen un derecho natural a ese “derrame” institucionalizado. Pero si uno mira los índices comprueba que los países con más libertad económica, o sea con menos injerencia del estado, menos impuestos, y mayor capacidad de la gente para manejar lo que gana como tiene ganas, hay menos pobreza. Singapur, Suiza, Nueva Zelanda, Irlanda, están en ese grupo. ¿Sabe quiénes están en la otra punta? Venezuela, Zimbabue, Corea del Norte.
Uno se pregunta, ¿a qué país se parece más el modelo que gritan desde la tribuna del 1 de mayo? ¿A Suiza o a Venezuela? ¿Dónde prefiere usted vivir? Lo insólito no es que Marcelo Abdala o “Joselo” López defiendan y digan esas cosas. A fin de cuenta, su relevancia en la sociedad depende de su rol como líderes del músculo sindical.
Pero gente como Oddone, como Cosse, como el “Pacha”, que han viajado, que han leído... ¿qué justificación tienen?
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#ampliar
“La administración de los fondos previsionales ha sido muy buena” dijo Alfie en ADM, en medio de la polémica, porque el gobierno de Orsi propone cambios
¿Se acuerdan de Hernan Novick 🇺🇾?
Aquel talentoso volante uruguayo que maravillo a todos con Guarani en el 2017 🏹
Además de pasar por muy buenos momentos en Cerro Porteño y Sol de América respectivamente 👀
Bueno, fue noticia tras terminar QUINTO puesto en el Main Event del "Ksop Camboriú"
(evento de POKER ELITE)
Novick alcanzó la mesa final del evento principal, en un torneo en donde estuvo compitiendo contra 743 jugadores de élite 🫨.
Premio destacado: Por su quinta posición, obtuvo un cobro de R$ 270.000 (aproximadamente 54.370 USD).
📷: @CodigoPoker
@leosarro Si en tu barrio son trabajadores y honestos, olvidate. Ahora si hay balas, narcos y chorros viene el estado ( el FA) y te arregla todo. Vamo arriba los chorros!!