Un hombre de 73 años observa en silencio cómo México consigue el pase a los octavos de final. No grita, no llora, no celebra... solo contempla el momento con la mirada fija. Es de una generación que aprendió a guardar sus emociones.
Pero en ese silencio, hay una felicidad inmensa. ❤️🇲🇽