“Yo me dediqué a cambiar el mundo y no cambié un carajo, pero estuve entretenido. Sin embargo, me voy a morir feliz.
No gasté mi vida solo consumiendo. La gasté soñando, peleando, luchando. Me cagaron a palos, sí, pero le di un sentido a mi existencia”.
Hasta siempre, Pepe.
"Te vendería mi fama a dos pesos: Mi fama para la cartera de la dama, para el bolsillo del caballero a sólo dos pesos. No me gusta ser famoso, y me da vergüenza firmar autógrafos. La gente no se da cuenta que yo hago canciones y ellos hacen otras cosas, que somos iguales. Podemos ser amigos o vecinos, nada más que porque creen en la tele. No soy músico, no soy guitarrista, me dedico a tocar la guitarra. No soy cantante, me animo a cantar. Lo único que me considero es que soy un buen narrador. Hago capaz letras directas y voy al grano. De eso me hago cargo. No hay que creer que la gente porque está arriba del escenario son unos capos."