Nos quitaron las tarjetas de memoria y nos hicieron pagar por almacenamiento. Nos quitaron los CD y DVD y nos hicieron pagar por streaming. Nos quitaron el software que podías comprar una vez y lo convirtieron en una suscripción mensual. Nos quitaron la propiedad, la conveniencia y básicamente todo lo que solía ser una compra única… y luego, de alguna manera, nos hicieron pagar por ello todos los meses.
Hay que ser muy tarado para meterse violentamente en una cancha de fútbol...
Hace menos de 24 horas en ese mismo estadio estábamos unidos en solidaridad, esperanza y fe por estragos de la naturaleza... Los estragos de la estupidez se pueden erradicar.
Luego del terremoto, un panadero de Cali vio cómo su panadería se reducía a ruinas. Recogió sus galletas, y salió a repartirlas a la gente que, como él, lo había perdido todo. A veces, la verdadera valentía es seguir siendo humano cuando todo se ha roto.