El nivel de mafiosidad de la justicia argentina se confirma cada día. Te atrevés a decir lo que son: ¡coimeros y vendidos! y no tardan ni 24hs en tirarte un fallo. Sí. Hoy sacaron un fallo en contra mía. Lo escribieron con los codos, a punto tal que alegan como agravante que ¡yo era funcionario público! cuando al momento de la protesta en el Instituto Perón no lo era. Si creen que nos van a callar una banda de ladrones con toga se equivocan. Vamos a seguir dando la batalla para defender a las verdaderas víctimas: el pueblo que sufre este modelo de miseria planificada vendepatria y que, casualmente, tiene a los jueces en el bolsillo para esa tarea.
Bronca sí, pero orgullo por la lucha que estamos dando todos juntos. A concentrarnos en voltear el fallo que habilita el remate del país.
Nos vemos el martes que viene 17hs en tribunales. El jueves 15 en el Congreso. El miedo se contagia, el coraje también.
EL FALLO DE LA INFAMIA
La Corte acaba de tomar una decisión gravísima que afecta la soberanía nacional y la voluntad popular.
Hace menos de dos meses, miles de argentinos se movilizaron para rechazar la entrega de nuestro territorio y el Gobierno “Nacional” tuvo que retirar su proyecto porque no conseguía los votos en el Senado. Lo que no pudieron conseguir con el Congreso y con el pueblo, ahora pretenden conseguirlo a través del Poder Judicial. Se proponen legalizar la entrega y el saqueo.
Termina de caerse la careta del supuesto Milei “malvinero”. Detrás de los discursos fingidos, el propósito es muy concreto: entregar recursos estratégicos y subordinar los intereses nacionales a intereses extranjeros.
¡Argentina para los argentinos!
GUSTAVO GAUNA. LA VIDA TIENE ESTAS VUELTAS.
Al Comisario Inspector Gustavo Gauna lo conocí en el juicio por el asesinato de Lucas González. El jugador de Barracas Central acribillado por una brigada por odio racial.
Entonces estaba en Homicidios. Declaró contra la brigada que asesinó a Lucas. Dijo la verdad cuando había que decirla y yo mismo reconocí públicamente su conducta. Aquel día vi a un buen policía.
Por eso esta foto me impacta todavía más.
Gustavo, de civil, armado y sosteniendo el arma en esa posición, sabés perfectamente que te parecés mucho más a aquellos policías que juzgamos por Lucas que al policía que fuiste cuando te sentaste frente al Tribunal y declaraste con la verdad.
Y vos sabés mejor que nadie lo grave que significa esa comparación.
La vida tiene estas vueltas.
Lo que hiciste bien entonces siempre te lo voy a reconocer. Pero ningún antecedente honorable funciona como salvoconducto para el futuro.
Ahora habrá que explicar esta imagen, el arma, tu intervención y todo lo ocurrido en esa manifestación. Y si existió violencia institucional, voy a denunciarla y a impulsar la investigación de cada responsabilidad hasta las últimas consecuencias jurídicas.
Me conocés, Gustavo. Sabés cómo trabajo.
En el juicio de Lucas estuvimos del mismo lado porque elegiste la verdad.
Hoy me vas a encontrar enfrente.
Y quizá lo más duro de esta foto sea justamente eso: que después de haber ayudado a juzgar la violencia institucional, hoy tengas que explicar por qué una imagen tuya recuerda tanto a quienes aquella vez ayudaste a condenar.
Nos veremos donde corresponde: en la Justicia.