Cada vez es más difícil pegar una película como la gente. Desde hoy voy a usar esta cuenta para recomendar las pocas buenas y a condenar a las muchas malas. Cortito y honesto. Que nunca muera el buen cine… y que no se confunda con el malo.
Nunca hablé con @AleBalbi21. Le mandé un mensaje donde le conté sobre las amenazas recibidas a partir de la campaña mediática que intuyo él estaba avalando. Le pregunté si lo entendía necesario, pero el buen padre de familia nunca respondió.
@2010MisterChip@Darwinn99 Scarone es tres veces campeón del mundo. Primero en los dos juegos olímpicos reconocidos por la FIFA como campeonatos del mundo y luego en la primera copa del mundo. Me extraña…
@ExpediaHelp estafadores!!! Nos robaron 4 pasajes a Europa. Nos cancelaron los pasajes no reembolsables unilateralmente y dicen que fuimos nosotros. Parece que está pasando en todas partes. Compartan!
Es difícil de entender cómo todos los elementos que hacen diferente a esta peli se juntaron en un mismo lugar. Una obra de arte con algunos altibajos en el guión.
No es para tanto. Parece una peli de woody allen mal dirigida. El tema y la crítica interesante, pero tiende a volverse algo ridículo. El final es divertido y la convierte decididamente en una comedia. El protagónico no era para Oscar, pero aguanta. Dominguera.
A: Borges, ¿qué opina de las fiestas de fin de año que se celebran en estos días?
B: Y, la gente obra como si al final de cada año se fuera a terminar el mundo. Es una ilusión colectiva que se fomenta, a veces, o casi siempre, con fines comerciales, y en la realidad no pasa nada. De Quincey decía que toda fiesta pública es triste, ya que la gente está obligada a celebrarla por tratarse de una fecha determinada. Pero yo creo que la felicidad es un fin en sí mismo, más allá de toda celebración. La alegría tampoco es cuestión de brindis o de fuegos de artificio.
La gente ha sido inexplicablemente buena conmigo. No tengo enemigos, y si ciertas personas se han puesto ese disfraz, han sido tan bondadosas que ni siquiera me han lastimado. Cada vez que leo algo que han escrito contra mí, no sólo comparto el sentimiento sino que pienso que yo mismo podría hacer mucho mejor el trabajo. Quizá debería aconsejar a los aspirantes a enemigos que me envíen sus críticas de antemano, con la seguridad de que recibirán toda mi ayuda y mi apoyo. Hasta he deseado secretamente escribir, con seudónimo, una larga invectiva contra mí mismo. ¡Ay, las crudas verdades que guardo!
A mi edad uno debería tener conciencia de los propios límites, y ese conocimiento quizá contribuya a la felicidad. De joven pensaba que la literatura era un juego de variaciones hábiles y sorprendentes. Ahora que he encontrado mi propia voz, pienso que corregir y volver a corregir mis originales no los mejora ni los empeora.
Supongo que ya he escrito mis mejores libros. Eso me da una cierta satisfacción y tranquilidad. Sin embargo, no creo que lo haya escrito todo. De algún modo, la juventud me resulta más cercana que cuando era joven. Ya no considero inalcanzable la felicidad como me sucedía hace tiempo. Ahora sé que puede ocurrir en cualquier momento, pero nunca hay que buscarla. En cuanto al fracaso y la fama, me parecen irrelevantes y no me preocupan. Lo que quiero ahora es la paz, el placer del pensamiento y de la amistad. Y aunque parezca demasiado ambicioso, la sensación de amar y ser amado.
JORGE LUIS BORGES.
AUTOBIOGRAFÍA.
EL ATENEO, Buenos Aires, 1999.