Huelgas Generales que ha habido con cada Presidente del Gobierno:
Suárez: 1
González: 4
Aznar: 2
Zapatero: 1
Rajoy: 2
Sánchez: 0
En la vida todo tiene un precio. Y de eso Sánchez sabe más que nadie.
ESPAÑA ES VIGENTE CAMPEONA DEL MUNDO MASCULINA.
ESPAÑA ES VIGENTE CAMPEONA DEL MUNDO FEMENINA.
ESPAÑA ES VIGENTE CAMPEONA CONTINENTAL.
ESPAÑA ES VIGENTE CAMPEONA OLÍMPICA.
NO BUSQUEN PRECEDENTES DE ESTE HISTÓRICO POKER.
NO EXISTEN.
❤️🇪🇸
Watch Spain at 1-0 last night. That’s courage. That’s bravery. And then watch England at 1-0. What’s the difference?
We are a better team than Argentina, I’ve no doubt in my mind. But we deserved to get beat in the end. In fact, it could have been 4-1.
Bringing on 3 defenders at 1-0 up. What message does that send? I wrote it in my Daily Mail column after the Mexico game. Until we understand that courage and bravery is controlling possession under pressure and not booting / heading it up the field 40 yards then this will always be the end result.
Hoy se ha cometido otra barbaridad en la UE, promovida por el Partido Popular Europeo
Hace unos años, el Parlamento Europeo pensó que era buena idea permitir a las grandes corporaciones aplicar Chat Control. Chat Control permite que las empresas tecnológicas puedan inspeccionar tus mensajes privados por si acaso cometieras un delito
Básicamente, se trata de un sistema de vigilancia masiva ejercido por empresas privadas. Hasta hace poco, además, se pretendía que dejara de ser opcional y que, con Chat Control 2.0, fuera obligatorio para todas las plataformas
Personas de prácticamente todos los grupos parlamentarios decidieron no renovar Chat Control 1.0, votando en varias ocasiones en contra de su continuidad por motivos de seguridad
Pues bien, el EPP y otros grupos han utilizado un procedimiento de urgencia para aprobar su prórroga, a pesar de no contar con una mayoría suficiente para sacarlo adelante por la vía ordinaria
Una barbaridad promovida por las propias plataformas para evitar parte de su responsabilidad legal en la persecución de actividades ilegales dentro de sus servicios
Este sistema no ayuda a cumplir ese objetivo; más bien ocurre lo contrario. Las plataformas buscan, mediante este tipo de legislaciones, trasladar la responsabilidad de lo que ocurre en sus redes a terceros y disponer de una excusa legal si algo acaba sucediendo, desincentivando cualquier acción que busque acabar realmente con los delitos
Ayer argumentaba que el problema fundamental de España es que el votante mediano no quiere reformar nada y vota a quien le promete que no reformará nada. Y lo votaría igual si hubiera listas abiertas, circunscripción nacional única, sistema mayoritario uninominal, partidos políticos muy débiles o prácticamente cualquier otra reforma institucional que se le ocurra.
Pongamos un ejemplo muy sencillo.
El problema de nuestro sistema de pensiones contributivo de reparto (ojo, contributivo) y el origen de sus 62.000 millones de déficit es que el valor presente descontado esperado de los pagos del sistema a una persona es aproximadamente un 60 % superior al valor presente descontado de las cotizaciones que esa persona (directa o indirectamente, por medio de su empresario) ha pagado. El tipo de descuento correcto en este caso es (simplificando un poco porque esto es un post en X, no un trabajo académico) igual a la tasa de crecimiento de la población activa más la de la productividad.
Es decir, tenemos un sistema excesivamente generoso, quizás no según los criterios de justicia de los mundos de Yupi, pero sí según la triste realidad de la economía española.
Esta excesiva generosidad del sistema no es nueva, sino que se remonta a la Ley de Bases de la Seguridad Social de 1963. El franquismo creó un sistema absolutamente demencial que, irónicamente, la democracia ha mantenido en lo básico hasta hoy (para lo cual no ha habido “memoria democrática”).
Si cualquier partido se presenta a las elecciones proponiendo que hay que reducir ese 60 % de excesiva generosidad, por ejemplo, introduciendo un sistema de cuentas nocionales similar al sueco, va a ser absolutamente machacado en las urnas, con esta ley electoral y con cualquier otra.
En general, los votantes de mayor edad no renunciarán a un porcentaje de sus pagos presentes y futuros, y encontrarán decenas de falacias para defender su posición. La más común será “esto se arregla reduciendo el despilfarro en otras partidas del gasto público” (algo que ignora la lección número 1 de economía: el coste de oportunidad; no hay razón alguna por la que los ahorros que obtengamos de reducir el despilfarro tengan que emplearse en mantener un sistema de pensiones contributivo excesivamente generoso). Otras incluirán “no hay razón por la que un sistema de pensiones contributivo tenga que pagarse solo con cotizaciones” (un argumento demencial, pues implica que debemos redistribuir por edad, no por necesidad; que este argumento venga a menudo de la izquierda es particularmente perverso). Y finalmente, la tan común “tú quieres que la banca gane dinero” (por mucho que la reforma más sensata sea un sistema público de cuentas nocionales con un pilar de capitalización gestionado por mutuas sin ánimo de lucro, sistema en el que la banca probablemente perdiese negocio y beneficio con respecto al actual).
Sea sincero con usted mismo. ¿Cuánta gente conoce usted que acepte la realidad del sistema? ¿Y cuánta gente quiere de verdad reformarlo? Es más, estoy seguro de que al menos el 50% de la gente que va a leer esta entrada o no entenderá el argumento o lo negará.
No es la ley electoral, no es Pedro Sánchez, no es Alberto Núñez Feijóo, no es Carles Puigdemont. Es la política sin romance.
Aquí hay más detalles sobre lo que he explicado
https://t.co/yUiv6vm9vB
Pero una advertencia: tengo que actualizar algunos números y ajustar la TIR del sistema.
Ayer publicaba El Confidencial una larga entrevista con Feijóo:
https://t.co/snZN4J8Nwp
A menudo es más informativo comprobar de qué no habló Feijóo:
1) La palabra “pensiones” (o variaciones como “seguridad social”) no aparece nunca.
2) La palabra “fecundidad” (o variaciones) no aparece nunca.
3) La palabra “productividad” (o variaciones) no aparece nunca.
4) La expresión “déficit público” solo aparece una vez, al explicar por qué Rajoy se encontró en una situación complicada al llegar al gobierno.
5) Sobre vivienda solo dijo “¿Voy a derogar la legislación intervencionista de vivienda? Por supuesto.” y “Construimos un millón de viviendas. No tenga usted ninguna duda.”
6) Sobre inmigración, solo dijo: “¿Voy a derogar la política inmigratoria del Gobierno, desordenada, precipitada, que da derechos a lo que es ilegal? Por supuesto.”
Distintos lectores pueden ordenar estos seis problemas estructurales de España (pensiones, fecundidad, productividad, cuentas públicas, vivienda e inmigración) de manera diferente, pero es difícil argumentar que no sean los seis problemas fundamentales a los que nos enfrentamos a largo plazo. Sobre cuatro de ellos, Feijóo no dijo absolutamente nada. Sobre dos de ellos, dijo obviedades vacías.
Esta entrevista puede interpretarse de dos maneras.
Primera, que ya cerca de la Moncloa, Feijóo es reacio a dar armas al adversario explicando las reformas que quiere implementar.
Segunda, que Feijóo no piensa hacer nada serio con respecto a estos seis problemas.
Yo le doy mucha más probabilidad a la segunda interpretación. ¿Por qué? Porque el votante mediano del PP, relativamente mayor y con vivienda en propiedad, no quiere realmente que cambie nada:
1) En materia de pensiones, el votante mediano del PP quiere que el sistema se mantenga como está, porque es el principal beneficiario.
2) En fecundidad, al votante mediano del PP le importa poco el futuro demográfico de España, pues ya se habrá muerto cuando empiece a ser catastrófico.
3) En productividad, el votante mediano del PP pierde más con los costes de ajuste de la liberalización de mercados o las reformas estructurales en el corto plazo de lo que gana en bienestar en el largo plazo.
4) En déficit público, el votante mediano del PP pierde más con cualquier ajuste serio de las cuentas públicas (no, “cortar el despilfarro”, aun siendo necesario, no da para tanto; no se haga usted las cuentas del Gran Capitán que veo constantemente en X).
5) En vivienda, el votante mediano del PP es propietario de vivienda, y que esta suba de precio es su principal ganancia de riqueza. De hecho, “la legislación intervencionista” es un guiño para eliminar controles de alquileres, que, aun siendo una medida necesaria desde mi perspectiva, beneficia indudablemente a los propietarios.
6) En inmigración, el votante mediano del PP sale beneficiado gracias al flujo de caja fiscal positivo que generan los inmigrantes en el corto plazo, aunque su flujo de caja fiscal total sea negativo a largo plazo. Y muchos votantes del PP (pequeños y medianos empresarios) ganan con la presión a la baja de los salarios y el incremento del precio de la vivienda causados por la inmigración.
A fin de cuentas, el votante mediano del PP quiere la misma política económica que ha seguido el PSOE (y el PP en iteraciones anteriores), quizás con impuestos sobre la renta ligeramente más bajos y menos corrupción “de los otros” (la corrupción de “los nuestros” siempre es lawfare).
Es particularmente revelador que en la entrevista le pregunten a Feijóo si no hará como Rajoy y, al final, no cambiará nada. Feijóo, que debía venir preparado para esta pregunta, responde que Rajoy llegaba en una situación de emergencia. Esta explicación se cae por sí sola: Montoro no presentó el presupuesto hasta después de las elecciones andaluzas del 25 de marzo de 2012. Para eso sí que había tiempo.
Como llevo insistiendo últimamente: la política es siempre sin romance. El gobierno del PP no cambiará nada sustancial porque el votante mediano del PP no quiere que nada sustancial cambie. Por eso el PP ha elegido como líder a Feijóo. Y por eso cosas como cambiar la ley electoral, el bálsamo de Fierabrás de muchos, no servirán para nada. El problema de España es que los políticos llevan 30 años siguiendo a la perfección lo que quiere el votante mediano.
Durante diez años INDRA y otros amañaron contratos públicos de tecnología en la AEAT, el SEPE y la SS. Muy grave, porque son los servicios públicos digitales que todos padecemos.
No es nada que no llevemos años diciendo, pero ahora lo dice también el Tribunal Supremo.
Literalmente no se ha dignado ni a dimitir después de morir 50 personas en un accidente provocado por un mantenimiento insuficiente en una infraestructura dependiente de su ministerio, se ha dedicado a echar balones fuera y va dando lecciones de moral. Imparodiable