La vida, sin avisar, te acomoda. Tiene una forma curiosa de cuidarte. Te quita lo que estorba, te muestra lo que ignorabas, te pone frente a ti misma. No siempre es fácil entenderlo, pero con el tiempo te das cuenta: todo lo que se fue, te estaba enseñando a soltar.
el amor sano se siente como proteger un corazón que no es tuyo, compartir la felicidad de una persona que sonríe mientras te cuenta sus logros, elegirse y acompañarse aún en los días malos. El amor sano se siente como algo mutuo, que ambos cuidan, quieren y construyen.
La vida tiene maneras raras de acomodarse. A veces duele, a veces se siente como si todo estuviera en tu contra, pero siempre te lleva a algo mejor, incluso si al principio no lo ves.